Obituario Nélida Bacigalupo

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DOI:

https://doi.org/10.31055/1851.2372.v54.n1.23767

Palabras clave:

Obituario

Resumen

NÉLIDA MARÍA BACIGALUPO 1924 - 2019 Allá muy lejos, en 1949 y en el Instituto de Botánica Darwinion, el Ing. A. Burkart recibió a Nélida Bacigalupo como una de las primeras colaboradoras. En ese lugar y bajo su dedicación y mirada atenta, ella se inició en la taxonomía de Angiospemas y fueron 60 años los que dedicara a su gran pasión: el conocimiento de la flora argentina y de las Rubiáceas. Además de sus tareas de recolección e identificación, desde el primer momento continuó la valiosa labor del fichado manuscrito de las publicaciones que iban surgiendo de las especies de la flora argentina. Esta actividad había sido iniciada por C. Hicken y continuada por A. Burkart y esta rica información, con su posterior digitalización, fue la base inicial del Catálogo de Plantas Vasculares de Argentina y del Cono Sur. La “Negra”, como cariñosamente todos la llamábamos, fue curadora del Herbario SI del Instituto Darwinion y directora del Boletín de la Sociedad Argentina de Botánica, habiendo sido designada merecidamente como Socia honoraria de la SAB. Su gran desafío, después de la muerte de Burkart, fue tomar la responsabilidad de continuar con la concreción de la Flora de Entre Ríos, junto a Nélida Troncoso. Después de fallecida su coeditora, ella continuó la tarea, pero por razones de salud no pudo concluir con el último tomo de la misma. Conocía profusamente las Commelináceas, las Portulacáceas, las Euforbiáceas y tantas otras familias. Pero su mayor reconocimiento como botánica fue como especialista en las Rubiáceas, donde en congresos y en reuniones internacionales de la familia le expresaban su respeto y admiración por sus publicaciones sobre ellas. Colaboró con numerosas floras: de las provincias de Buenos Aires, Jujuy, San Juan, del Valle de Lerma, de São Paulo, de Paraguay, de Bolivia, entre otras. Describió numerosas especies nuevas y algunos nuevos géneros en Rubiáceas. Su labor fue reconocida en las Jornadas Argentinas de Botánica realizadas en Corrientes y en Posadas. En 2007, se la nombró “Mujer ejemplar de San Isidro”, por sus contribuciones en el campo de la botánica. Pero su mayor reconocimiento fue dado por todos los que la conocimos y podemos dar fe de su nobleza, su amabilidad y su generosidad para aportar sus conocimientos. Conocer a la Negra fue un obsequio de la vida por la entrega y calidez que la caracterizó. Cuando las Rubiáceas nos acercaron, valoré sus cualidades de maestra y percibí que yo era protagonista del privilegio de ser su discípula. Pero también, con el tiempo, comenzó mi compromiso de proyectar sus cualidades a nuevas generaciones interesadas por la “familia del café”. Desde que la conocí, admiré su permanente capacidad de orientación con la mejor predisposición y sabiduría, pero lo que más me asombró, fue observarla brindarse con tanto desinterés y con tanta humildad. Con estos valores y cualidades me dispuse a buscar definirla como en una clave dicotómica y es muy fácil identificarla, porque la encontré “entre los grandes”. Para Ud., mi querida Negra, vaya mi eterna gratitud. Elsa Leonor Cabral Instituto de Botánica del Nordeste Corrientes, Argentina ISSN 0373-580 X Bol. Soc. Argent. Bot. 54 (1): 155. 2019    

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Publicado

2019-03-21

Cómo citar

-, -. 2019. «Obituario Nélida Bacigalupo». Boletín De La Sociedad Argentina De Botánica 54 (1):155. https://doi.org/10.31055/1851.2372.v54.n1.23767.

Número

Sección

Obituarios