El consúl, un funcionario insuficientemente valorado

Autores/as

  • José Antonio Yturriaga Barberán

Palabras clave:

cónsul, Viena/1963, funciones consulares, diplomático, Viena/1961

Resumen

El artículo compara al cónsul con el diplomático, al que la opinión pública suele considerar superior a aquél. Tras exponer la evolución histórica de la institución consular y el concepto de cónsul, describe los rasgos fundamentales comunes a ambos -disciplina y lealtad, servicio permanente, riesgos, desarraigo y tensión- y analiza los rasgos peculiares del funcionario consular: territorialidad, representatividad, autonomía, multiplicidad de funciones, formación jurídica, cercanía a la realidad, responsabilidad y capacidad de reacción rápida. Compara el régimen jurídico de inmunidades de unos y otros, que favorece a los segundos, y llega a la conclusión -de acuerdo con Talleyrand- de que es más difícil ser un buen cónsul que un buen diplomático.

Biografía del autor/a

José Antonio Yturriaga Barberán

Doctor en Derecho por la Universidad de Granada. Jurista, Embajador de España, ingresado en la Carrera Diplomática en 1965. Ha estado destinado en las representaciones diplomáticas españolas en Monrovia, Düsseldorf y Lisboa. Ha sido subdirector general de Cooperación Terrestre, Marítima y Aérea, jefe de la Asesoría Jurídica Internacional y secretario general técnico del Ministerio de Asuntos Exteriores de España. Desde 1983 ha sido, sucesivamente, embajador de España en Irak, Irlanda, Oficina de Organización de las Naciones Unidas y los Organismos Internacionales, con sede en Viena, y en Rusia. Fue embajador de España en Misión Especial para el Derecho del Mar.

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Publicado

2017-05-16

Número

Sección

Doctrina e investigación