Historial de la revista

En diciembre de 1999 nacía uno de los proyectos académi-
camente más significativos de la Escuela de Ciencias de la
Educación de la U.N.C.: una revista que difundiría el cono-
cimiento producido no solo por los profesores de la Escuela y la Facultad de Filosofía y Humanidades, sino también la producción académica y la palabra de prestigiosos profesionales del campo de la educación. La, o mejor dicho, nuestra revista Páginas. Significativo, decimos, porque desde su inicio y de manera explícita enfatizó e hizo suyo uno de los objetivos centrales de toda institución académica: asumir la práctica de divulgar y comunicar ciencia desde sus espacios, procurando generar y defender "el debate y la
toma de posición frente a los severos problemas que perfilan el controvertido panorama educativo actual e implican la discusión y crítica de reflexiones teóricas, resultados de investigación y propuestas de intervención pedagógica" (Revista Páginas Año 1, n°1, Diciembre de 1999).
El objetivo ha sido cumplido: el reconocimiento que la revista ha tenido y que nos ha sido expresado por muchos de los tantos visitantes que hemos recibido en la Escuela en distintas jornadas y eventos es visible y reiterado. La Escuela de Ciencias de la Educación ha podido en este poco más de una década de existencia,
afianzar la calidad de una publicación académicamente sólida e
intelectualmente genuina. Artículos, entrevistas, recensiones bi-
bliográficas y otros textos han permitido abordar y ayudar a co-
nocer problemáticas claves del campo educativo desde la reflexión, la investigación y el comentario.
La aparición de este número, al igual que la de cada uno de los anteriores, es un motivo de celebración. Más aún cuando es el producto de un esfuerzo colectivo que, a fuerza de pura voluntad más que de condiciones objetivas óptimas, insiste en que la Escuela de Ciencias deba tener una publicación institucional que no sólo permita difundir hacia afuera la producción de sus profesores, sino también hacerla conocer entre sus propios actores.
Y este mismo esfuerzo y voluntarismo que nos regocija, por
un lado, nos apesadumbra por el otro. Lamentablemente la producción de Páginas no ha podido aun alcanzar el ritmo y la frecuencia necesarios en su aparición, tal como una publicación de su tipo ameritaría. Y ello no solo afecta nuestras expectativas institucionales y las de sus lectores, por todo lo que señalamos anteriormente, sino que dificulta las posibilidades para que pueda ser formalizada e indexada como una publicación periódica.
Amén de los tiempos que corren y las urgencias de publicación impuestas por las grillas de evaluación que se han multiplicado en los últimos tiempos, creemos que es necesario generar una amplia y sostenida discusión institucional acerca de las implicancias y los esfuerzos que implica una actividad editorial como la de Páginas,
así como de las mejores maneras de gestionarla y potenciarla.
Cómo hacer de Páginas un medio permanente y frecuente
para la difusión de conocimientos sobre el campo educativo, que conserve su calidad y pertinencia, en un contexto donde las tareas y obligaciones de los profesores universitarios se han complejizado de una manera quizás insospechada hace mios años, sigue siendo un gran desafío para la Escuela de Ciencias de la Educación. Y se constituye en desafío también para quienes desde la coordinación de la Escuela tomamos la revista como una tarea inherente a la gestión.
Estas reflexiones no deben, sin embargo, opacar el buen motivo de festejo que el hecho de editar una revista conlleva, en particular una tan cercana a todos nosotros ... tan nuestra, podría decirse. Que haya mantenido durante todos estos años su impulso inicial en pro de la divulgación y régeneración del mejor conocimiento producido y posible nos parece ya un logro. Haber sorteado cientos de inconvenientes tanto presupuestarios como organizativos y volver a aparecer hoy, también.