etnobotánica de loS criolloS del chaco Subhúmedo  
argentino ii: deScriPción y análiSiS diacrónico  
comParativo de la Significación y del manejo de SuS  
PlantaS forrajeraS  
ethnobotany of the creole from argentinian Sub-humid chaco ii:  
deScriPtion and comParative diachronic analySiS of the Signification  
and management of their fodder PlantS  
Gustavo F. Scarpa  
Summary  
Background and aims: The knowledge about the forage plants of the “criollos” of the  
División Plantas Vasculares, área  
central-northern of the province of Chaco (Argentina), their forms of management  
and the extra-nutritional effects those have on their livestock, is studied.  
M&M: Interviews recorded with 51 Creole residents during six campaigns carried  
out between 2017 and 2022 is used. The uses are described in their precise socio-  
cultural context of reference, and unpublished ethnobotanical data on the subject  
are compiled and updated with which a diachronic comparison is made with the  
current ones.  
Botánica, Museo Argentino de  
Ciencias Naturales “Bernardino  
Rivadavia”, CONICET, Buenos Aires,  
Argentina  
*gustavo22et@yahoo.com.ar  
Results: A total of 624 ethnobotanical data is recorded on 185 types of forages  
corresponding to 143 wild or feral plant taxa and 11 exotic ones. A total of 31  
ethnobotanical data were obtained regarding their foraging practices, as well as  
Citar este artículo  
SCARPA, G. F. 2024. Etnobotánica de  
los criollos del Chaco Subhúmedo  
argentino II: descripción y análisis  
diacrónico comparativo de la  
significación y del manejo de sus  
plantas forrajeras. Bol. Soc. Argent.  
Bot. 59: 87-131.  
34 about the extra-food effects of their ingestion. Only half of the total plants and  
types of forage recorded in the field were identical to those cited in unpublished  
historical sources on the subject for the same bio-cultural complex. In total 850  
ethnobotanical data associated with 348 forage plants were recorded.  
Conclusions: Knowledge about forage plants is embedded in a socio-cultural  
bias based on a differential valuation of the livestock that consumes them. This  
enormous volume of knowledge and appreciation of the native forest as a source of  
maintenance for its livestock reaffirms the high significance that its livestock activity  
has as a source of sustenance among Chaco’s creole people.  
Key wordS  
Chaco, criollos, ethnobotany, forage, livestock.  
reSumen  
Introducción y objetivos: Se estudian los conocimientos sobre las plantas forrajeras  
de los criollos del centro-norte de la provincia del Chaco (Argentina), así como sus  
formas de manejo y efectos extra-alimenticios que las mismas tienen sobre el ganado.  
M&M: Se emplean entrevistas registradas a 51 pobladores criollos durante seis  
campañas realizadas entre 2017 y 2022. Se describen los usos en su preciso  
contexto socio-cultural de referencia y se compilan y actualizan datos etnobotánicos  
inéditos sobre la temática con los cuales se efectúa una comparación diacrónica con  
los actuales.  
Resultados: Se registra un total de 624 datos etnobotánicos sobre 185 tipos de  
forrajes correspondientes a 143 taxa vegetales nativos o asilvestrados y 11  
exóticos. Un total de 31 datos etnobotánicos se obtuvieron respecto a sus prácticas  
forrajeras, así como 34 acerca de los efectos extra-alimentarios de su ingestión.  
Solo la mitad del total de plantas y tipos de forrajes registrados a campo resultaron  
idénticos a los citados en fuentes históricas inéditas sobre la temática para el mismo  
complejo biocultural. En total se registran 850 datos etnobotánicos asociados a 348  
plantas forrajeras.  
Conclusiones: Los conocimientos sobre plantas forrajeras se hallan embebidos  
de un sesgo socio-cultural basado en una valoración diferencial del ganado que  
las consume. Este enorme volumen de conocimientos y apreciaciones del bosque  
nativo como fuente de mantención de sus animales de cría reafirma la elevada  
significación que posee su actividad ganadera como fuente de sustento para los  
criollos del Chaco.  
Recibido: 25 Sep 2023  
Aceptado: 24 Feb 2024  
Publicado impreso: 31 Mar 2024  
Editora: Norma Hilgert  
ISSN versión impresa 0373-580X  
ISSN versión on-line 1851-2372  
PalabraS clave  
Chaco, criollos, etnobotánica, forrajes, ganadería.  
87  
Bol. Soc. Argent. Bot. 59 (1) 2024  
introducción  
la Fundación Vida Silvestre Argentina auspiciada  
por el I.N.T.A (Ledesma et al., 2017).  
En todas las culturas pastoriles la significación  
En la literatura con frecuencia se desconoce la  
de las plantas usadas como forrajes representa uno significación que las plantas forrajeras poseen para  
de los aspectos más significativos de sus relaciones los diferentes complejos bioculturales criollos del  
con el entorno vegetal; las cuales han sido estudiadas Chaco argentino, donde la ganadería representa  
desde múltiples perspectivas, tanto desde la óptica una de sus principales actividades productivas.  
de la ecología del paisaje (Coppolillo, 2000; Uno de ellos lo constituye el complejo biocultural  
Fensham et al., 2014; Hanke et al., 2014), de la de los criollos del Chaco Subhúmedo. En efecto,  
ecología humana (Bordón, 1968; Bollig & Schulte, sus principales formas de producción de bienes  
1
999; Hudak, 1999), así como desde enfoques son la actividad pecuaria, y en menor medida una  
de tipo netamente agronómicos (Parodi, 1948; agricultura de secano desarrollada en colonias  
Ragonese, 1967, Braun Wilke, 1991; Martin et al., agrícolas cerca de los centros poblados (Altamirano  
1
997). En el Gran Chaco sudamericano estas últimas etal.,1994;Scarpa,2023).Estecomplejobiocultural  
clases de investigaciones han relevado, entre otros ha sido identificado y caracterizado por Scarpa  
aspectos, los principales componentes de la dieta (2023) sobre la base del análisis de numerosas  
del ganado a lo largo del año, algunas prácticas correspondencias botánico-fitonímicas registradas  
ganaderas tradicionales, así como las causas de a campo y de su comparación con las procedentes  
procesos ecológicos disruptivos que estas últimas de complejos vecinos con las cuales se demuestra  
han originado (Morello & Saravia Toledo, 1959a, su distinción, así como a partir del análisis de  
b; Bordón, 1968; Morello et al., 1973; Morello su conformación socio-cultural e histórica que  
&
Hortt, 1985; Adámoli et al., 1990; Aronson & dieron forma a su idiosincrasia. En efecto, se han  
Saravia Toledo, 1992 y Milán & González, 2023). podido identificar numerosos aspectos históricos,  
A pesar de ello, las investigaciones enfocadas desde sociales, culturales y políticos congruentes en  
la etnobiología orientadas a relevar el conocimiento señalar que la conformación poblacional de los  
botánico y ecológico de los pueblos pastores del actuales criollos del centro-norte de la provincia  
Gran Chaco argentino, eran escasas hasta pocos del Chaco sería la consecuencia de una hibridación  
años atrás. Sobre el tema, un trabajo pionero es el de ocurrida entre olas migratorias de ganaderos de  
Scarpa (2007) sobre los conocimientos y prácticas ascendencia hispano-quichua provenientes de la  
forrajeras de los criollos del Chaco Semiárido norte provincia de Salta a comienzos del siglo XX, y  
(provincia de Formosa), donde se identifican 519 en menor medida de Santiago del Estero décadas  
datos etnobotánicos sobre 196 taxa vegetales (96% más tarde, con flujos poblacionales de acervo  
nativos) empleados con tales fines, seguido por hispano-guaranítico o correntino procedentes del  
los de Riat (2012) y Roger (2020) para el Chaco este de las provincias de Chaco y Formosa (Scarpa,  
Semiárido central (provincia de Santiago del 2023). Para mayores detalles sobre este complejo  
Estero) donde identifican el uso de 35 y 157 plantas biocultural se remite al lector consultar dicho  
forrajeras y tóxicas, respectivamente (89% nativas), trabajo, en el cual se caracteriza la conformación  
el de Jiménez-Escobar & Martínez (2019) sobre los sociocultural e histórica de estos criollos así como  
criollos del Chaco Seco y Serrano en las Sierras las características generales de dicho distrito  
de Ancasti (provincia de Catamarca), en el cual se fitogeográfico, a fin de evitar reiteraciones aquí.  
registran 154 taxa (78% nativos) y el de Quiroga En dicha publicación, en la cual se registra un  
&
Trillo (2022) para el Chaco Árido de la provincia total de 1715 datos etnobotánicos acerca de 420  
de Catamarca quienes citan 28 especies forrajeras taxa vegetales, se afirma que el 18% (i.e. 308) de  
de emergencia. Los resultados de estos trabajos, ellos se halla asociado a la actividad ganadera en  
además de sus aportes al patrimonio cultural de general (Scarpa, 2023). Sin embargo, en ese trabajo  
estos pueblos, han contribuido a la identificación no se describen tales datos ni los taxa vegetales  
de nuevos recursos naturales y al diseño y difusión involucrados, así como tampoco se distinguen  
de planes de manejo ganadero. Esto ha quedado cuáles de ellos corresponden a usos forrajeros  
demostrado en la publicación de una “Guía de propiamente dichos, todo lo cual constituye parte de  
forrajeras herbáceas y leñosas del Chaco Seco” por los objetivos de este trabajo.  
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G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
Durante la revisión bibliográfica encarada para siete personas mayores de 80 años). Con ellos se  
este trabajo se ha podido identificar una fuente prepararon ejemplares de herbario que documentan  
inédita donde se refieren numerosos datos de esta las especies vegetales a las que hacen referencia  
misma clase registrados a partir de entrevistas los datos registrados, los que fueron identificados  
con pobladores criollos residentes en este mismo botánicamente por el autor y depositados en la  
complejo biocultural durante el año 1980, cuya “Colección Etnobotánica” del Herbario BA (Thiers,  
descripción y análisis diacrónico en comparación 2024). Se ha obtenido el consentimiento informado  
con los datos primarios tomados a campo en la oral sobre los objetivos de este trabajo de todos  
actualidad, constituyen también objetivos de la los colaboradores entrevistados, así como de los  
presente contribución. Asimismo, se establecen representantes de las comunidades relevadas, a  
comparaciones con los datos del mismo tipo saber, con el Intendente de J.J. Castelli (Dr. Alberto  
obtenidos en complejos bioculturales vecinos Nievas) y con los Delegados Municipales de las  
a éste, con el fin de confirmar la hipótesis de la localidades de Zaparinqui (Daniel Juárez) y de El  
condición distintiva de aquellos tomados entre los Asustado (Daniel Galarza).  
criollos del Chaco Subhúmedo.  
La nomenclatura taxonómica sigue el criterio  
En síntesis, el objetivo general de este estudio de la base de datos “Flora Argentina” consultada  
es relevar en detalle los conocimientos y las on-line (Anton & Zuloaga, 2023). Se entiende por  
prácticas de los criollos del Chaco Subhúmedo “asilvestrados” a aquellos taxa correspondientes a  
sobre las plantas forrajeras y sus tipos de manejo, plantas exóticas naturalizadas que no son cultivadas  
compilar y actualizar datos históricos inéditos al en la zona. Los datos se registraron en cuadernos  
respecto, efectuar un análisis diacrónico con los de campo y en grabadores digitales. Éstos fueron  
mismos y una comparación con los registrados para ordenados y sistematizados en una base de datos  
otros complejos bioculturales vecinos del Chaco diseñada con el programa “MS-Access 2010”,  
argentino.  
según la propuesta de Scarpa (2000, 2012),  
con la finalidad de ordenar toda la información  
registrada y clasificarla tanto por especie vegetal  
como por categorías y subcategorías culturales  
de uso o significación. Se considera aquí como  
materialeS y métodoS  
Se efectuaron seis trabajos de campo de dato etnobotánico forrajero a toda referencia  
un promedio de 17 días cada uno durante los específica que los entrevistados efectuaron sobre  
meses de octubre de 2017, mayo y diciembre la significación de las plantas consumidas por  
de 2018, septiembre de 2019, octubre de 2021 y sus animales de cría, ya sea de manera directa o  
marzo de 2022 en las localidades de Juan José indirecta. Es por ello que cada referencia sobre la  
Castelli, Miraflores, Villa Río Bermejito y parajes preferencia específica de cada tipo de animal, así  
rurales aledaños (4 de Febrero, El Ñandú, Pampa como los efectos extra-alimenticios de su ingestión,  
Blanca, La Esmeralda, La Sirena, El Asustado, son considerados aquí como datos singulares.  
El Hornerito, La Cheogué, etc.) del depto. Gral.  
Otro de los materiales empleados son los  
Güemes, así como en Pampa del Infierno del depto. datos incluidos en el informe técnico inédito  
Almirante Brown de la provincia del Chaco (Fig. rotulado como “Documento n° 1063” de la  
1
). Durante los mismos se efectuaron colectas Estación Experimental Regional Agropecuaria  
botánicas y entrevistas etnobotánicas abiertas de Presidencia Roque Sáenz Peña del Instituto  
a 51 pobladores criollos nacidos en la zona, Nacional de Tecnología Agropecuaria, firmado por  
2
0 mujeres y 31 hombres. Estas entrevistas se el Ing. Agr. Aldo O. Bordón, Carlos A. Roig y Darío  
realizaron a representantes de diferentes unidades Benvenutti. Se trata de un informe mecanografiado  
domésticas vinculadas en algún momento con la de 826 páginas fechado en el año 1980, intitulado  
explotación ganadera, con distintos niveles de “Identificación y tipificación de forrajeras naturales  
experticia y estatus social. Su distribución etaria en el oeste de la provincia del Chaco” (Bordón et al.,  
estuvo sesgada hacia las clases mayores, con una 1980). Se pudo acceder a una de las copias de este  
edad promedio de 63 años, siendo el 40% de los documento gracias al Ing. Antonio Krapovickas en  
entrevistados mayores de 70 años (incluyendo la biblioteca del Instituto de Botánica del Nordeste  
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Bol. Soc. Argent. Bot. 59 (1) 2024  
Fig. 1. Área de estudio en el noreste de Argentina.  
(IBONE) de la Universidad Nacional del Nordeste acceder al mismo. Este material inédito es aquí  
en la ciudad de Corrientes (Argentina), entre descripto, actualizado y comparado con los datos  
abril de 2010 y octubre de 2011. Durante el año primarios tomados a campo por el autor, con el fin  
2
018 el autor pudo comprobar que otra copia del de comprender la significación actual e histórica de  
mismo se encontraba fichado en la biblioteca de los forrajes para los criollos del Chaco Subhúmedo  
la E.E.R.A. de Presidencia Roque Sáenz Peña en y por permanecer inéditos hasta la fecha. Esto es  
la provincia del Chaco, aunque no se le permitió así, debido a que los datos corresponden al mismo  
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G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
complejo biocultural de estos últimos, tal como ganadero de los criollos del centro-norte de la  
fuera demostrado en un trabajo anterior (Scarpa, provincia del Chaco según datos suministrados  
2
023), y por haber sido obtenidos a través de por nuestros colaboradores. A continuación, a  
entrevistas con pobladores criollos de la zona. fin de ordenar los resultados, se analizan por  
A los fines de este artículo, se consideran separado los datos referentes a forrajes nativos  
como “forrajeros” todos aquellos conocimientos o asilvestrados “pastoreados” o “ramoneados”  
suministrados por los colaboradores criollos del espontáneamente por el ganado sobre los cuales  
Chaco Subhúmedo relativos a las plantas que sus no existe intervención antrópica directa, y aquéllos  
animales de cría ramonean en estado silvestre, sobre los cuales se aplica algún tipo de manejo. Se  
sobre aquellas que ejercen algún tipo de práctica analiza su dinámica espacio-temporal, la calidad  
cultural con fines alimenticios, así como los de los forrajes ramoneados por tipo de animal y los  
efectos tóxicos y no tóxicos subsidiarios del efectos extra-alimenticios referidos acerca de los  
consumo de estas últimas. El criterio empleado mismos. En ese contexto se toman en cuenta los  
respecto a los forrajes sobre los cuales los criollos testimonios relacionados al fenómeno de oscilación  
asignan como consumidos por “todo animal”, es climática “el niño” (fase cálida de “El Niño  
atribuirlo a vacunos, caprinos, porcinos y equinos, Oscilación Sur”) y “la niña” (fase fría de “El Niño  
ya que representan sus principales animales de cría. Oscilación Sur”; Karlin, 2012). Se compilan en  
Respecto a la palatabilidad o preferencia relativa forma ordenada y actualizada los datos sobre usos  
se emplea el criterio establecido por Scarpa (2007) forrajeros hallados en la fuente inédita de Bordón  
para datos etnobotánicos de este tipo, indicándose et al. (1980) registrados históricamente para otra  
como “primaria” en aquellos casos donde hayan zona del complejo biocultural de los criollos del  
asignado una especial avidez o preferencia por Chaco Subhúmedo, con el fin de difundir estos  
el recurso; de tipo “secundaria” cuando no haya datos etnobotánicos y para compararlos con los  
sido referida ninguna en especial y como de tipo registrados por el autor a campo en la actualidad.  
terciaria” cuando se haya indicado como “de Por último, se comparan todos estos datos con los  
emergencia” o “cuando no tienen otra cosa que registrados para el complejo biocultural vecino de  
comer”. Se consideran como datos etnobotánicos los criollos del Chaco semiárido (Scarpa, 2007;  
diferentes aquellos referidos a las distintas partes Roger, 2020).  
u órganos de un mismo taxón, así como también al  
estado senescente de determinados follajes, ya que  
han sido referidas diferencias en sus respectivas reSultadoS  
cualidades forrajeras por los mismos colaboradores.  
El trabajo analiza las prácticas forrajeras dentro Aspectos generales de la ganadería criolla  
del distrito fitogeográfico del Chaco Subhúmedo  
Debe considerarse de antemano que la valoración  
a lo largo del complejo ecosistémico Bermejito- de las plantas como recurso forrajero y las prácticas  
Teuco-Bermejo y del complejo ecosistémico Valle asociadas a su aprovechamiento constituyen tan  
del Juramento-Salado (sensu Morello et al., 2012) solo una parte de la significación atribuida a las  
(
Fig. 1). Por otra parte, se comparan los datos mismas dentro de su sistema ganadero. En efecto,  
registrados a campo con los obtenidos en complejos las plantas participan además en su medicina  
bioculturales vecinos al aquí tratado en función de veterinaria, en la construcción de cercos para  
los taxa vegetales y usos forrajeros compartidos. potreros de apacentamiento y para “piquetes” o  
Entre ellos se incluyen los publicados por Scarpa lugares de encierro o faena, para la fabricación  
(
2007) para los criollos del Chaco Semiárido de utensilios asociados a la actividad ganadera,  
noroccidental (extremo oeste de la provincia de etc. Sin embargo, sus conocimientos sobre usos  
Formosa), y por Roger (2020) para los criollos del forrajeros y sus prácticas ganaderas representan el  
Chaco Semiárido central (extremo noreste de la principal aspecto dentro de este ámbito cultural.  
provincia de Santiago del Estero).  
Dentro del distrito fitogeográfico del Chaco  
Con el fin de articular los usos forrajeros Subhúmedo la ganadería criolla se practica en la  
y prácticas dentro de su contexto cultural de actualidad a lo largo del complejo ecosistémico  
referencia se describe en primer lugar el sistema Bermejito-Teuco-Bermejo (en una franja de  
91  
Bol. Soc. Argent. Bot. 59 (1) 2024  
territorio de entre 60 y 80 km paralela a los ríos encierran a las vacas lecheras y terneros) y un  
antedichos hacia el sur, donde fueron registrados sistema de apotreramiento que delimita diferentes  
los datos de campo por el autor. En el pasado superficies de apacentamiento (generalmente de  
reciente, tal como registraron Bordón et al. (1980), unas 100 ha), a los fines de efectuar un manejo  
también existían puestos ganaderos criollos a lo rotativo del ganado. Este se caracteriza por una  
largo de (y entre) los paleocauces colmatados y ganadería extensiva sustentada casi o totalmente  
sin colmatar del complejo ecosistémico Valle del sobre la base de forrajes nativos del monte (a veces  
Juramento-Salado, ubicado hacia el sur del anterior- complementado con el cultivo de “gatton panic”  
que atraviesan todo el depto. Almirante Brown (Megathyrsus maximus (Jacq.) B.K. Simon &  
y el sur del depto. Gral. Güemes en la provincia S.W.L. Jacobs) o con “alfalfa” (Medicago sativa  
del Chaco. Sin embargo, pudo comprobarse a L. adquirida en comercios), y ganado tipo “criollo”  
campo y a partir de entrevistas con directivos (fronterizo, elipométrico; raza muy bien adaptada  
de la Agencia de Extensión Rural de Pampa del a estos ambientes), el cual presenta un nivel de  
Infierno perteneciente al Instituto Nacional de domesticación moderado (en ocasiones éstos se  
Tecnología Agrícola (INTA), que esta área fue mixturan con vacunos de razas índicas como el  
sometida a una intensa deforestación y a un cambio Cebú). Por el otro, el sistema más antiguo y el de  
masivo en la tenencia de la tierra, convirtiéndose menor inversión tecnológica denominado “cazar  
actualmente en una región netamente agrícola la hacienda”, el cual se caracteriza por un nivel  
en la que ya no se practica la ganadería criolla. de domesticación bajo, sin apotreramientos de  
Por último, el otro complejo ecosistémico de este ningún tipo. Los vacunos, en su deambular por  
distrito “Chaco Subhúmedo Central”, ubicado los montes, se vuelven “baguales”, es decir, semi-  
entre los dos anteriores, correspondería a una domesticados, de hábitos ariscos. Es por ello que el  
zona de interfluvio cuya ausencia de modelado manejo ganadero consiste en adentrarse en densos  
fluvial no habría permitido la existencia de zonas bosques, generalmente, de a pie o a caballo para  
de relieve negativo tales como paleocauces, esteros buscar a los animales a fin de controlar su estado y  
y espiras de meandros abandonados que, como en marcarlos (con una vara de metal incandescente).  
los anteriores complejos ecosistémicos, hubieran Esto suele efectuarse con la ayuda de perros que  
permitido la disponibilidad de aguadas naturales procuran rodear al animal vacuno (a la manera que  
o napas freáticas a escasa profundidad (zona acostumbran al cazar animales salvajes), llegando  
conocida como “impenetrable chaqueño”) para la a morderlos en las patas y/o en los hocicos para  
actividad ganadera y el asentamiento humano.  
controlarlos. Algunos criollos llegan a atarles  
Su ganadería corresponde principalmente a una alambres de metal a sus patas delanteras (lo  
de “cría y recría” de vacunos de diferentes razas cual les ocasionan heridas), o bien colgarles del  
según los niveles de inversión tecnológica que pescuezo tramojos de maderas duras que arrastran  
adquiere la producción pecuaria en el centro-norte en su andar con el fin de evitar su alejamiento. La  
de la provincia del Chaco. De manera subsidiaria, fraseología criolla denomina a estas actividades  
suelen poseer además caprinos, porcinos y ovinos, “correr hacienda baguala” o “sacar baguales del  
los cuales son vendidos en el mercado o destinados monte”, para lo cual protegían a sus caballos  
al consumo doméstico. En menor cantidad poseen con sus típicos guardamontes de cuero vacuno y  
equinos, mulares y asnales empleados como medio sus jinetes visten coleto, “pierneras” y sombrero  
de locomoción o carga, así como también aves de cuero retobado, típicos de los criollos del  
de corral y otros animales domésticos. Según lo oeste formoseño y de los denominados “gauchos  
referido por nuestros colaboradores y lo observado salteños”. Uno de nuestros colaboradores refería  
a campo, habría dos tipos de manejo ganadero así las inconveniencias de este sistema: “El  
criollo según las razas de vacunos que se procuren problema es que [al dejar a los animales deambular  
criar. Por un lado, el sistema personalizado por el monte para que se alimenten] se hacen  
denominado “a la soga” o de “aquerenciamiento” salvajes y ya no los pueden agarrar. No la juntás  
a las aguadas (y/o al corral) desde la fase de más a la hacienda” […] “Con la sequía igual…,  
ternero, el cual consiste en emplazar en los campos se vuelven solos a los pozos de agua” (Armando  
varios corrales (de 50 m x 50 m o x 100 m, donde Candella, en J.J. Castelli).  
92  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
Como consecuencia del proceso de lignificación Capparáceas (26 de 5) y Santaláceas (20 datos de  
de los pastizales (fenómeno observado en otras 4 taxa).  
comunidades de ganaderos criollos a lo largo del  
En la Tabla 2 se cuantifican y comparan los datos  
Chaco) y de la inexistencia de alambrados en la sobre uso forrajero, prácticas forrajeras, efectos  
zona hasta la década de 1970-1980, los animales tóxicos (o dañinos) y no tóxicos de su consumo,  
comenzaron a pastorear los campos de colonias taxa con usos forrajeros, cantidad de datos por taxa  
agrícolas que rodean las localidades de J.J. Castelli y de tipos de forrajes totales con los referidos en la  
y Miraflores, trayendo aparejado serios conflictos fuente histórica compilada (Bordón et al., 1980)  
y tensiones entre sus propietarios “gringos” y lo publicado anteriormente por Scarpa (2007) y  
(
mayormente) y los ganaderos criollos. Esta situación Roger (2020).  
promovió la instalación de alambradas en los campos En la Fig. 2 se grafican las cantidades y clases  
de estos últimos y, por ende, un mayor control y de forrajes que los colaboradores señalaron para  
domesticación de la hacienda en la actualidad.  
cada tipo de ganado y su nivel de palatabilidad.  
La mayoría de los datos fueron referidos para el  
ganado vacuno (138, 24,7%) y en menor medida  
Los recursos forrajeros pastoreados  
En la Tabla 1 se enlistan los nombres científicos para el ganado caprino (114; 20,4%), asnal (106;  
de los taxa vegetales involucrados, ordenados 18,9%), equino (103; 18,4%) y porcino (94;  
alfabéticamente por familia botánica, los ejemplares 16,8%). Los niveles de exclusividad por tipo de  
de herbario coleccionados, sus nombres vernáculos, animal son relativamente bajos.  
la parte u órgano ramoneado, el tipo de animal  
de cría que lo consume, su nivel de palatabilidad Calidad de los forrajes pastoreados y su dinámica  
o preferencia relativa y, ocasionalmente, algunas espacio-temporal  
observaciones sobre cada uno de estos tipos de  
Los colaboradores coincidieron en afirmar que  
forrajes. Los colaboradores criollos señalaron un los principales tipos de forrajes nativos son los  
total de 559 datos sobre los usos de 185 tipos de frutos de las diversas especies de leñosas y los  
forrajes pertenecientes a 143 taxa vegetales nativos pastos que crecen silvestres en la zona, sobre la  
o asilvestrados (93%) y a 11 exóticos cultivados. mayoría de los cuales refirieron altos valores de  
Sobre cada planta los informantes refirieron nombre preferencia para vacunos y equinos. En cambio,  
vulgar, tipodeanimalquelaconsume, órganooparte sobre el follaje verde de leñosas y su hojarasca,  
de la planta ramoneado, palatabilidad o preferencia en general, señalaron que representan forrajes de  
relativa y, en ocasiones, época de su disponibilidad, calidad secundaria. Sin embargo, éstos últimos  
tipo de manejo practicado (remoción, cortado son valorados por tornarse asequibles en grandes  
para tornarlo accesible, recolectado, cultivado, volúmenes durante el período de déficit forrajero.  
almacenado, acceso a rastrojos de cultivos no La carga animal actual de la zona sería, según lo  
forrajeros, protegido por cercos, quemazón y referido por los colaboradores, de unas 6 ha por  
adquirido en comercios) y efectos secundarios de su animal en promedio. Sin embargo, a lo largo de  
consumo (tales como amargar la carne y/o la leche, las campañas realizadas se pudo observar que  
galactogogo y quitar la sed).  
la disponibilidad y calidad de forraje se hallaría  
Se registra un total de 624 datos referidos a 154 determinada por la variabilidad interanual del clima,  
taxa vegetales que intervienen en la alimentación típica del Gran Chaco argentino. Es así que, cuando  
de los animales de cría entre los criollos del Chaco el año se corresponde con el fenómeno climático  
Subhúmedo del norte de la provincia del Chaco.  
continental de “la niña”, se tornarían disponibles  
Se observa que más de la mitad de los datos pastos verdes desde el mes de abril o mayo hasta el  
288, 52,8%) provienen de la vegetación herbácea o mes de mayo o junio, cuando comienza el período  
(
sufruticosa, mientras que los pastos registran bajos denominado de “la seca” o de déficit forrajero. La  
valores de disponibilidad. Las familias botánicas disponibilidad de forraje se vuelve crítica (según  
que agrupan mayor cantidad de datos (≥ 20) son los entrevistados) desde agosto hasta setiembre (u  
las Fabáceas (116 datos de 19 taxa), Poáceas (71 octubre), ya que “no hay pastos que coman”. Por  
de 15), Cactáceas (40 de 8), Malváceas (34 de esa razón durante esta época recurren a recolectar  
7
), Solanáceas (29 de 14), Asteráceas (27 de 11), forraje de los árboles, para lo cual cortan ramas de  
93  
Bol. Soc. Argent. Bot. 59 (1) 2024  
94  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
95  
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96  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
97  
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98  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
99  
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100  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
101  
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102  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
103  
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104  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
105  
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106  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
107  
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108  
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109  
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110  
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111  
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112  
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113  
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114  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
115  
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Tabla 2. Comparación cuantitativa de los usos, prácticas, efectos del consumo de las especies  
forrajeras y de los tipos de forrajes que estas representan.  
Scarpa (2024)  
Bordón (1980)  
Scarpa (2007)  
Roger (2020)  
Chaco Subhúmedo Chaco Subhúmedo  
Chaco Semiárido  
Chaco Semiárido  
Usos forrajeros  
559  
31  
307  
7
461  
58  
131  
Prácticas forrajeras  
sin datos  
Efectos tóxicos de  
1
9
5
2
2
sin datos  
sin datos  
48  
su consumo  
Efectos no tóxicos  
1
sin datos  
de su consumo  
Datos totales  
624  
154  
3,94  
185  
318  
267  
1,19  
289  
519  
196  
2,65  
242  
175  
131  
1
Taxa con usos forrajeros  
Datos por taxa  
Tipos de forrajes totales  
131  
garabato” (Senegalia praecox (Griseb.) Seigler), Moenchu u otro; Tabla 1) que siembran con esta  
poroto del monte” (Cynophalla retusa (Griseb.) finalidad. Sin embargo, durante los años sujetos  
Cornejo & H.H. Iltis) y “tala” (Celtis spp.) para al fenómeno de “el niño”, suele llover de manera  
alimentar caprinos y de “carandá” (Neltuma kuntzei extraordinariamente abundante durante otoño,  
(Harms ex Kuntze) C.E. Hughes & G.P. Lewis) escenario en el que la mayoría de las leñosas no  
y otros follajes para tornárselo disponible a los perderían sus hojas, el bosque se mantendría lozano  
vacunos, preferentemente. En los años que ocurren y los animales no tendrían necesidad de recurrir a la  
heladas, durante el mes de agosto cuando sopla hojarasca. Estos se alimentan del follaje y de pastos  
el viento norte con intensidad, suele producirse la que vegetan en áreas inundadas (bajos) y represas  
caída de hojarasca de numerosas especies arbóreas colmadas de agua, razones por las cuales tales  
semi-deciduas que sirve de único sustento a los precipitaciones extraordinarias anulan el déficit  
animales. La hojarasca más apreciada como forraje forrajero durante esos años.  
es la del “saucillo” (Acanthosyris falcata Griseb.),  
A inicios de primavera los primeros frutos  
palatable para todo animal, y en menor medida, forrajeros en aparecer son los del “meloncillo”  
la del “vinal” (Neltuma ruscifolia (Griseb.) C.E. (Castela coccinea Griseb.), “garabato”, “brea”  
Hughes & G.P. Lewis), “mistol” (Sarcomphalus (Senegalia praecox (Griseb.) Seigler & Ebinger),  
mistol (Griseb.) Hauenschild), “duraznillo” (Salta “espinillo” (Vachellia caven (Molina) Seigler  
triflora (Griseb.) Adr. Sánchez) y “caspi-zapallo” & Ebinger) y “chañar”. Después se tornan  
(
Pisonia zapallo Griseb.). Cuando no ocurren disponibles los frutos del “vinal”, “algarrobo  
heladas (como en el año 2017) y no ha llovido blanco” (Neltuma alba (Griseb.) C.E. Hughes  
durante el invierno (año “normal” en el Chaco), &G.P. Lewis), “algarrobo negro” (Neltuma nigra  
el ganado sufre especialmente el déficit forrajero (Griseb.) C.E. Hughes & G.P. Lewis) y “mistol”;  
ramoneando forraje de emergencia tales como luego los del “bola verde” (Anisocapparis speciosa  
cladodios de cactáceas e inclusive las bases (Griseb.) X. Cornejo & H.H. Iltis), “poroto del  
leñosas del “cardón” (Stetsonia coryne (Salm- monte” y los del “carandá” en forma escalonada  
Dyck) Britton & Rose) y del “quimil” (Opuntia en el tiempo y, por último, los frutos de la “tusca”  
quimilo K. Schum.). En situaciones de emergencia (Vachellia aroma (Gillies ex Hook. & Arn.) Seigler  
algunos colaboradores alimentan sus animales & Ebinger). Entre los frutos forrajeros siempre se  
con forraje suplementario (Sorghum bicolor (L.) destaca a los del “algarrobo blanco” por su calidad  
116  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
Fig. 2. Diversidad de forrajes y su preferencia relativa para cada tipo de ganado.  
y abundancia. Aunque, por lo prolongado de su Las prácticas forrajeras  
período de fructificación y su calidad, también son  
Se obtuvieron 31 datos totales respecto a nueve  
especialmente valorados los del “carandá” y los tiposdeprácticasculturalesantedichasasociadasala  
del “guaschín” (Neltuma elata x N. nigra). Desde alimentación de sus animales de cría. La mayoría de  
octubre en adelante los colaboradores señalaron ellas (ocho datos) se refierieron a que cortan ramas  
que “se viste el monte”, por lo cual, además de los para tornar accesibles los follajes (o meristemas) de  
frutos disponibles antedichos también se tornan arbustos y árboles que no alcanzan a ramonear por  
disponibles los follajes palatables de las ramas más su cuenta los vacunos y caprinos, especialmente.  
accesibles para el ganado.  
Entre ellas se refirieron las de “poroto del monte”,  
La significación de los forrajes nativos puede “garabato”, “talas”, “carandilla” (Trithrinax  
condensarse en el siguiente relato de uno de schyzophylla Drude var. biflabellata (Barb.  
nuestros colaboradores:  
Rodr.) A. Cano & F.W. Stauffer), “carandá” y de  
Esgrandiosoelforrajedemonte.Antesguardaba “algarrobos” en general. El segundo tipo de manejo  
algarroba con paico [Dysphania ambrosioides, en importancia (seis datos) consiste en facilitar a  
como insectífugo] en troja. Hace varios años ya que los animales el acceso a rastrojos de cultivos no  
no hay algarroba...no da. Los frutos forrajeros más forrajeros (hortalizas, frutales o cereales una vez  
importantes son la algarroba, el chañar [Geoffroea que estas fueron cosechadas). Otra práctica consiste  
decorticans], el bola verde y el guaschín. Del follaje en recolectar (y acarrear hacia los corrales) forrajes  
comen mucho el carandá y su fruta” (Armando para porcinos (especialmente), tales como “lantejas  
Candella, en J.J. Castelli).  
del agua” (Pistia stratiotes L., Azolla sp.) y raíces  
117  
Bol. Soc. Argent. Bot. 59 (1) 2024  
de Boerhavia diffusa L. Algunos criollos también del Chaco (Fig. 1), poco antes del año 1980. Si  
suelen almacenar frutos de “algarrobo blanco” y bien el objetivo de dicho estudio fue relevar los  
de “tusca” para su consumo diferido durante el recursos forrajeros de la zona, la mayor parte de  
período de déficit forrajero. En menor medida, los sus datos fueron tomados a partir de entrevistas  
criollos practican la quemazón de “espartillares”, es con ganaderos criollos (tal como explicitan los  
decir, de comunidades de pastizales dominados por autores), a quienes caracterizan desde el punto de  
Elionurus muticus (Spreng.) Kuntze (que vegetan vista socio-cultural, tal como en la actualidad se  
sobre los paleocauces que atraviesan la zona estila en las investigaciones etnobotánicas. Por  
cubriendo grandes superficies) durante la época estos motivos y por pertenecer al mismo complejo  
seca para favorecer su rebrote y así aumentar su biocultural de los criollos del Chaco Subhúmedo,  
palatabilidad forrajera, ya que en estado senescente los datos allí citados se consideran comparables  
no son consumidos por el ganado. Otra de las con los datos etnobotánicos registrados a campo en  
prácticas dirigidas a incrementar la oferta forrajera la actualidad.  
consiste en el cultivo de forraje suplementario,  
principalmente de “gatton panic”, “pasto estrella” donde se refieren los datos primarios registrados  
Cynodon sp.), “sorgo” y “trébol dulce” (Melilotus a campo por el autor, se indican cuáles de ellos  
A fin de evitar reiteraciones, en la Tabla 1  
(
albus L.), éste último de aprovechamiento invernal. también fueron señalados en esta fuente histórica  
Por último, se ha mencionado la adquisición en inédita. Los datos restantes no coincidentes citados  
comercios de “alfalfa” y “maíz” (Zea mays L.) en Bordón et al. (1980), son sistematizados en la  
como forraje suplementario ya sea para época de Tabla 3 utilizando los mismos criterios empleados  
escasez, como para alimentar porcinos o aves de en la tabla anterior. Bordón et al. (1980) señalan  
corral principalmente.  
un total de 318 datos etnobotánicos asociados a  
los forrajes, de los cuales 307 corresponden a usos  
forrajeros propiamente dichos, siete a prácticas  
Efectos extra-alimenticios de su consumo  
Al referirse a la cualidad de los forrajes culturales vinculadas a los forrajes y cuatro a  
ramoneados, los colaboradores señalaron de manera efectos extra-alimenticios de estos últimos. Estos  
espontánea los efectos tóxicos o dañinos y no datos se refieren respecto a 267 taxa vegetales  
tóxicos que su eventual consumo ocasiona sobre los botánicamente identificados, los cuales rinden  
animales. Entrelosprimeros(19datos)mencionaron un total de 289 tipos de forrajes (según parte  
que algunos de ellos les ocasionan trastornos consumida o el estado en el que lo consumen). Se  
tales como: abortos (dicen que “malparen”), refieren detalles sobre su grado de palatabilidad  
empastado”, “enteque”, ahogos, lastimaduras y/o tipo de animal de cría que lo prefiere solo para  
o intoxicaciones en general, llegando a tener 152 tipos de forrajes (52,6%), razón por la cual, las  
efectos mortales algunas de ellas. Entre los efectos comparaciones con los datos registrados a campo  
no tóxicos de su consumo (15 reportes) fueron (Tabla4)soloseefectúanaestenivelynoenfunción  
referidos principalmente el hecho de conferirle mal de la preferencia animal específica. Sobre los datos  
sabor (amarga o hedionda) a las carnes y leches de restantes, o bien no refiere detalle alguno, o bien  
los animales, y en menor medida el de quitarles la los califica de “dudosos” en función de criterios  
sed o producirles efectos galactogogo a porcinos.  
agronómicos (si su tamaño resulta “conspicuo”  
o si posee fisonomía “arrosetada”, mayormente).  
Descripción, actualización de una fuente inédita y En ambos casos se aplica el mismo criterio que el  
comparación diacrónica empleado con los datos de campo sobre los que no  
LosdatosreferidosporBordónetal.(1980)fueron se distingue su palatabilidad relativa, es decir, su  
registrados a campo en el complejo ecosistémico preferencia animal se considera como secundaria.  
correspondiente al Valle del Juramento-Salado, Las familias botánicas que agrupan la mayor  
a lo largo de 10 puestos ganaderos (localizados cantidad de datos (≥ 7) son las Poáceas (34 datos  
mayoritariamente hacia el norte de la ruta nacional de 33 taxa), Fabáceas (28 de 22), Asteráceas (27  
n° 16) en los alrededores de las localidades de de 27), Verbenáceas (11 de 9), Malváceas (9 de 9),  
Los Frentones, Pampa del Infierno y Río Muerto Solanáceas (8 de 8), Bromeliáceas (8 datos de 6  
del depto. Almirante Brown de la provincia taxa) y Anacardiáceas (8 de 2).  
118  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
Tabla 3. Especies forrajeras del Chaco Subhúmedo citadas exclusivamente en el trabajo de Bordón  
et al. (1980). Símbolos= #: cultivado; *: otorga sabor a las carnes; **: en ausencia de mención de las  
especies animales que lo consumen se indica únicamente el nivel de preferencia citado o inferido de la  
fuente antedicha (ver texto). Parte u órgano vegetal consumido, Abreviaturas=: To: Toda la planta; Tah:  
Tallo y hojas; Ho: Hoja; Fr: Fruto; Fl: Flores, Ra: Raíz; Me: Meristema apical; Bfo: Bases foliares; (s): en  
estado senescente.  
Parte u  
órgano  
Animal que lo  
consume y/o  
preferencia  
relativa**  
Grupo vegetal y  
familia botánica  
Ejemplar  
citado  
Nombre científico  
Nombre vulgar  
vegetal  
comsumido  
Pterophyta,  
Anemia sp.  
Doradilla  
Helecho vid  
Uchu yuyo  
Tah  
Tah  
Secundario  
Secundario  
Anemiaceae  
Doryopteris concolor  
Langsd. & Fisch.) Kuhn  
Pteridaceae  
(
Bordón  
Dicliptera squarrosa Nees  
Tah  
Tah  
Tah  
Primario  
Primario  
Primario  
643 (SI)  
Justicia axillaris (Nees) Lindau  
Justicia goudotii V.A.W. Graham  
Bordón  
645 (SI)  
Bordón  
Sacha alfa  
Uchu yuyo  
Uchu yuyo  
Spermatophyta,  
Acanthaceae  
Ruellia erythropus (Nees) Lindau  
Tah  
Tah  
Primario  
Primario  
225 (SI)  
Ruellia macrosolen Lillo  
ex C. Ezcurra  
CTES  
4079  
Stenandrium mandioccanum Nees  
Gomphrena haenkeana Mart.  
Gomphrena martiana  
Gillies ex Moq.  
Sin nombre  
Sin nombre  
Mosko yuyo  
amarillo  
Tah  
Tah  
Primario  
Primario  
CTES  
Tah  
Primario  
406203  
Amaranthaceae  
Anacardiaceae  
Iresine diffusa Humb.  
Sin nombre  
Sin nombre  
Tah  
Tah  
Tah  
Secundario  
&
Bonpl. ex Willd.  
Pfaffia tuberosa (Spreng.) Hicken  
Schinopsis lorentzii (Griseb.) Engl.  
Cyclospermum leptophyllum  
Secundario  
Vacunos  
(
secundario)  
Caprinos,  
equinos  
Quebracho  
colorado  
santiagueño  
Ho(s)  
y ovinos  
(
secundario)  
Apiaceae  
Sin nombre  
Sin nombre  
Tasi chico  
Tah  
Tah  
Fr  
Secundario  
(
Pers.) Britton & P. Wil  
Oxypetalum parviflorum  
Decne.) Decne.  
Vacunos  
(secundario)  
Vacunos  
(
Apocynaceae  
Philibertia sp.  
(
secundario)  
Trithrinax schizophylla Drude  
var. biflabellata (Barb. Rodr.)  
An. Cano & F.W. Stauffer  
Vacunos  
Arecaceae  
Asteraceae  
Carandilla  
Me  
y equinos  
(primario)  
Ambrosia artemisiifolia L.  
Sin nombre  
Catay yuyo  
Catay yuyo  
Tah  
Tah  
Tah  
Secundario  
Primario  
Baccharis darwinii Hook. & Arn.  
Baccharis ulicina Hook. & Arn.  
Primario  
CTES  
Bidens pilosa L.  
Amor seco  
Tah  
Secundario  
408016  
119  
Bol. Soc. Argent. Bot. 59 (1) 2024  
Parte u  
órgano  
Animal que lo  
consume y/o  
preferencia  
relativa**  
Grupo vegetal y  
Ejemplar  
citado  
Nombre científico  
Nombre vulgar  
familia botánica  
vegetal  
comsumido  
Chromolaena odorata (L.)  
R.M. King & H. Rob.  
Doctorcito  
Sin nombre  
Sin nombre  
Balda  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
To  
Primario  
Chromolaena squarroso-ramosa  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
(
Hieron.) R.M. King & H. Rob.  
Dimerostemma pseudosilphioides  
Hassl.) M.D. Moraes  
(
CTES  
Flaveria bidentis (L.) Kuntze  
406442  
Gaillardia megapotamica  
CTES  
Alegría?  
(
Spreng.) Baker  
Gamochaeta calviceps  
Fernald) Cabrera  
Holocheilus hieracioides  
D.Don) Cabrera  
Lepidaploa chamissonis  
Less.) H. Rob.  
Lessingianthus rubricaulis  
Bonpl.) H. Rob.  
Moquiniastrum argentinum  
Cabrera) G. Sancho  
Orthopappus angustifolius  
Sw.) Gleason  
408659  
Vira vira  
(
Sin nombre  
Sin nombre  
Sin nombre  
Cambará  
Sin nombre  
(
Vacunos  
(
(primario)  
Secundario  
(
Asteraceae  
Vacunos  
(
(primario)  
Secundario  
(
Pluchea sagittalis (Lam.) Cabrera  
Porophyllum lanceolatum DC.  
Porophyllum ruderale (Jacq.) Cass.  
Praxelis clematidea R.M.  
King & H. Rob.  
Yerba lucera  
Sin nombre  
Sin nombre  
Tah  
Tah  
Tah  
Primario  
Secundario  
Secundario  
Sin nombre  
Tah  
Secundario  
Solidago chilensis Meyen  
Spilanthes sp.  
Sin nombre  
Girasolillo  
Tah  
Tah  
Secundario  
Primario  
Synedrellopsis grisebachii  
Hieron. & Kuntze ex Kuntze  
Trixis divaricata (Kunth) Spreng.  
Urolepis hecatantha (DC.)  
R.M. King & H. Rob.  
Orégano?  
Sin nombre  
Sin nombre  
Sin nombre  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
Verbesina encelioides (Cav.) Benth.  
Secundario  
Vacunos  
Wissadula densiflora R.E. Fr  
(secundario)  
Vacunos  
Basellaceae  
Bignoniaceae  
Boraginaceae  
Anredera cordifolia (Ten.) Steenis  
Sin nombre  
Sacha cuchara,  
chacha  
Tah  
Fr  
(secundario)  
Vacunos  
Amphilophium carolinae  
(secundario)  
Vacunos  
(Lindl.) L. G. Lohmann  
Tah  
Tah  
Tah  
(secundario)  
Vacunos  
CTES  
408498  
CTES  
5749  
Tabebuia nodosa (Griseb.) Griseb.  
Palo cruz  
(secundario)  
Vacunos  
Cordia americana (L.)  
Guayaibí  
Gottschling & J.S. Mill.  
(secundario)  
120  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
Parte u  
órgano  
vegetal  
comsumido  
Tah  
Animal que lo  
consume y/o  
preferencia  
relativa**  
Grupo vegetal y  
familia botánica  
Ejemplar  
citado  
Nombre científico  
Nombre vulgar  
Brassica sp.  
Nabo  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
Lepidium aff. spicatum Desv.  
Lepidium bonariense L.  
Sin nombre  
Sin nombre  
Tah  
Brassicaceae  
Tah  
Rorippa bonariensis (Poir.)  
Macloskie var. bonariensis  
Sin nombre  
Tah  
Bfo  
Bfo  
Fl  
Secundario  
Cardo gancho;  
Porcinos  
(secundario)  
Porcinos  
Bromelia hieronymi Mez.  
cardo vid  
(
(
(
(
secundario)  
Bromelia serra Griseb.  
Cardo gancho  
Vacunos  
secundario)  
Porcinos  
Bromeliaceae  
Bromelia urbaniana (Mez) L.B. Sm.  
Dyckia floribunda Griseb.  
Sin nombre  
Chaguarillo  
Bfo  
Bfo  
To  
secundario)  
Porcinos  
secundario)  
Clavel del  
aire grande  
Clavel del  
aire chico  
Tillandsia duratii Vis.  
Secundario  
Secundario  
Tillandsia loliacea Mart. ex Schult. f.  
To  
Cereus aethiops Haw.  
Sin nombre  
Sacha rosa  
Sacha rosa  
Fr?  
Fr  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
Cactaceae  
Pereskia sacha-rosa Griseb.  
Quiabentia verticillata (Vaupel) Borg  
Wahlenbergia linarioides  
Fr  
Campanulaceae  
Sin nombre  
Tah  
Fr  
Secundario  
(Lam.) A. DC.  
Secundario  
Vacunos,  
caprinos  
Celtidaceae  
Celtis spinosa Spreng.  
Tala  
Tah  
y equinos  
(
secundario)  
Secundario  
Porcinos  
CTES  
Monteverdia spinosa (Griseb.) Biral  
Abriboca  
Tah  
Ra  
408557  
Celastraceae  
(secundario)  
Dysphania ambrosioides (L.)  
Chenopodiaceae  
Commelinaceae  
Paico  
Tah  
Secundario  
Mosyakin & Clemants  
CTES  
Commelina erecta L.  
Tradescantia sp.  
Santa Lucía  
Tah  
Tah  
Tah  
Secundario  
5732  
Sin nombre  
Pepino del  
monte  
Primario  
Vacunos  
Cucurbitaceae  
Cyperaceae  
Melothria cucumis Vell.  
(secundario)  
Primario  
Cyperus haspan L.  
Sin nombre  
Tah  
Tah  
Cyperus incomtus Kunth  
Primario  
Vacunos  
Dioscoreaceae  
Dioscorea microbotrya Griseb.  
Yaco  
Tah  
(
secundario)  
Equinos  
Ephedra triandra Tul.  
Ephedraceae  
Sin nombre  
Tah  
y mulares  
secundario)  
emend. J.H. Hunz  
(
121  
Bol. Soc. Argent. Bot. 59 (1) 2024  
Parte u  
órgano  
Animal que lo  
consume y/o  
preferencia  
relativa**  
Grupo vegetal y  
Ejemplar  
citado  
Nombre científico  
Nombre vulgar  
familia botánica  
vegetal  
comsumido  
Erythroxylum microphyllum  
A. St.-Hil.  
CTES  
Erythroxylaceae  
Talita negro  
Sin nombre  
Paraisillo  
Tah  
Tah  
Tah  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
410170  
Acalypha communis Müll. Arg.  
CTES  
Astraea lobata (L.) Klotzsch  
Euphorbiaceae  
406401  
Cnidoscolus albomaculatus  
Porcinos  
(secundario)  
Secundario  
Secundario  
Ortigón overo  
Ra  
(Pax) I.M.Johnst.  
Centrosema sp.  
Sin nombre  
Sin nombre  
Tah  
Tah  
Crotalaria incana L.  
CTES  
Desmodium incanum DC.  
Galactia latisiliqua Desv.  
Galactia sp.  
Tajá-tajá  
Porotillo rosado  
Porotillo  
Tah  
Tah  
Tah  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
Vacunos  
408742  
CTES  
408753  
Galactia texana (Scheele) A. Gray  
Sin nombre  
Chañar  
Tah, Fr  
Tah  
(secundario)  
Geoffroea decorticans  
Secundario  
Secundario  
(Hook. & Arn.) Burkart  
Indigofera asperifolia  
Bong. ex Benth.  
CTES  
Alfa chica?  
Guayacán  
Poroto mataco  
Sin nombre  
Alfalfa  
Tah  
406341  
Libidibia paraguariensis  
Vacunos  
Tah, Fl  
Tah  
(
D. Parodi) G.P. Lewis  
Macroptilium erythroloma  
Mart. ex Benth.) Urb.  
(secundario)  
Secundario  
Secundario  
(
Fabaceae  
Macroptilium panduratum (C. Mart.  
Tah  
ex Benth.) Maréchal & Baudet  
To  
Cultivado  
Primario  
Medicago alba E.H.L.Krause  
Tah  
Vacunos  
Tah  
Fr  
Neltuma hassleri (Harms)  
Algarrobo  
paraguayo  
(secundario)  
Vacunos  
C.E. Hughes G.P. Lewis  
(primario)  
Rhynchosia aff. balansae Micheli  
Rhynchosia minima (L.) DC.  
Sin nombre  
Sin nombre  
Tah  
Tah  
Primario  
Primario  
CTES  
Rhynchosia senna Gillies ex Hook.  
Stylosanthes montevidensis Vogel  
Sin nombre  
Sin nombre  
Tah  
Tah  
Fr  
Secundario  
408778  
Secundario  
Vacunos  
Vachellia curvifructa (Burkart)  
(secundario)  
Vacunos  
Tusca gorda  
Sin nombre  
Salvia  
Seigler & Ebinger  
Tah  
Tah  
(secundario)  
Primario  
Zornia trachycarpa Vogel  
Salvia cardiophylla Benth.  
Caprinos,  
equinos y  
mulares  
CTES  
Lamiaceae  
Tah  
408403  
(secundario)  
122  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
Parte u  
órgano  
Animal que lo  
consume y/o  
preferencia  
relativa**  
Grupo vegetal y  
familia botánica  
Ejemplar  
citado  
Nombre científico  
Nombre vulgar  
vegetal  
comsumido  
Caprinos,  
equinos y  
Lamiaceae  
Salvia pallida Benth.  
Salvia  
Tah  
mulares  
(secundario)  
Primario  
Ayenia eliae Cristóbal  
Sin nombre  
Catay yuyo  
Tah  
Tah  
Ayenia odonellii Cristóbal  
Primario  
Vacunos  
Ceiba chodatii Hassl.  
Palo borracho  
Afata grande  
Malva amarilla  
Malva  
Fr, Ho  
Tah  
(
secundario)  
Malvastrum coromandelianum  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
Primario  
(
L.) Garcke  
Pseudabutilon callimorphum  
Hochr.) R.E. Fr.  
Rhynchosida physocalyx  
A. Gray) Fryxell  
Malvaceae  
Tah  
(
Tah  
(
Sida dictyocarpa Griseb.  
ex K. Schum.  
Catay yuyo  
Tah  
Sida rhombifolia L.  
Sida spinosa L.  
Afata  
Tah  
Tah  
Secundario  
Primario  
Catay yuyo  
Vacunos  
Cordobia argentea (Griseb.) Nied.  
Heteropterys angustifolia Griseb.  
Sin nombre  
Loconte  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
(
secundario)  
Vacunos  
Malpighiaceae  
Martyniaceae  
(
secundario)  
Janusia guaranitica (A.  
Vacunos  
Sin nombre  
St.-Hil.) A. Juss.  
(secundario)  
Secundario  
Cuerno del  
diablo  
Ibicella lutea L.  
Boerhavia diffusa L. var. leiocarpa  
CTES  
Mosko yuyo  
Tah  
Fr  
Secundario  
(Heimerl) C.D. Adams  
408632  
Secundario  
Vacunos,  
caprinos  
Nyctaginaceae  
Bougainvillea campanulata Heimerl. Palo amarillo  
Tah  
y equinos  
(secundario)  
Olacaceae  
Oleaceae  
Ximenia americana L.  
Pata  
Tah  
To  
Secundario  
Menodora trifida (Cham.  
Romerito  
Secundario  
&
Schltdl.) Steud.  
Orchidaceae  
Cyrtopodium pflanzii Schltr.  
Calaguala  
Lavanda?  
To  
Secundario  
Secundario  
Vacunos  
Orobanchaceae Buchnera ternifolia Kunth  
Tah  
Passiflora chrysophylla Chodat  
Sin nombre  
Sin nombre  
Sin nombre  
Sin nombre  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
(secundario)  
Vacunos  
Passiflora foetida L.  
Passifloraceae  
(
(
(
secundario)  
Vacunos  
Passiflora gibertii N.E. Br.  
secundario)  
Vacunos  
Passiflora mooreana Hook. f.  
secundario)  
123  
Bol. Soc. Argent. Bot. 59 (1) 2024  
Parte u  
órgano  
Animal que lo  
consume y/o  
preferencia  
relativa**  
Grupo vegetal y  
Ejemplar  
citado  
Nombre científico  
Nombre vulgar  
familia botánica  
vegetal  
comsumido  
Vacunos  
Passifloraceae  
Petiveraceae  
Passiflora palmatisecta Mast.  
Sin nombre  
Sin nombre  
Sin nombre  
Tah  
Tah  
Tah  
(
secundario)  
Rivina humilis L.  
Secundario  
Basistemon spinosus  
Primario  
(
Chodat) Moldenke  
Scoparia montevidensis  
Spreng.) R.E.Fr.  
Bothriochloa barbinodis  
Lag.) Herter  
Plantaginaceae  
CTES  
Catay yuyo  
Tah  
Secundario  
(
408413  
Barbudo  
Tah  
Tah  
Tah  
Secundario  
Secundario  
Primario  
(
Botriochloa lagurioides (DC.) Herter  
Paja blanca  
Munana,  
CTES  
Cenchrus ciliaris L.#  
pasto salinas  
Sin nombre  
Cadillo chico  
408302  
Cenchrus myosuroides Kunth  
Cenchrus spinifex Cav.  
Tah  
Tah  
Secundario  
Secundario  
CTES  
Chloris castilloniana Lillo & Parodi  
Pasto crespo  
Tah  
Primario  
5756  
Chloris dandyana C.D. Adams  
Digitaria sanguinalis (L.) Scop.  
Dinebra panicea (Retz.) P.M.  
Peterson & N.W. Snow  
Pasto crespo  
Pasto colchón  
Tah  
Tah  
Primario  
Secundario  
Sin nombre  
Tah  
Secundario  
Echinochloa colona (L.) Link  
Eleusine indica (L.) Gaertn.  
Sin nombre  
Sin nombre  
Gramilla  
Tah  
Tah  
Secundario  
Secundario  
Eleusine tristachya (Lam.) Lam.  
Tah  
Secundario  
paraguaya  
Pasto niño  
Pasto niño  
Pasto niño  
Eragrostis airoides Nees  
Eragrostis lugens Nees  
Eragrostis pilosa (L.) P. Beauv.  
Eriochloa punctata (L.)  
Desv. ex Ham.  
Tah  
Tah  
Tah  
Primario  
Primario  
Primario  
Poaceae  
Pasto dulce  
Tah  
Primario  
Eustachys distichophylla  
Pasto brilloso  
Tah  
Tah  
Tah  
Primario  
Primario  
(Lag.) Nees  
Eustachys retusa (Lag.) Kunth  
Gouinia latifolia (Griseb.) Vasey  
Gouinia paraguariensis  
Pasto brilloso  
Pasto caña,  
sorguillo  
Secundario  
Sorguillo  
Tah  
Secundario  
(Kuntze) Parodi  
Leptochloa pluriflora (E. Fourn.)  
P.M. Peterson & N.W. Snow  
Leptochloa virgata (L.) P. Beauv.  
Pasto crespo  
grande  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Primario  
Primario  
Sin nombre  
CTES  
730  
Panicum bergii Arechav.  
Paja voladora  
Sin nombre  
Secundario  
Secundario  
Primario  
5
Pappophorum phillippianum Parodi  
Paspalum simplex Morong  
Paspalum unispicatum  
CTES  
0829  
Pasto lagunero  
4
Sin nombre  
Tah  
Tah  
Secundario  
Secundario  
(Scribn. & Merr.) Nash  
Paspalum urvillei Steud.  
Paja boba chica  
124  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
Parte u  
órgano  
Animal que lo  
consume y/o  
preferencia  
relativa**  
Grupo vegetal y  
familia botánica  
Ejemplar  
citado  
Nombre científico  
Nombre vulgar  
vegetal  
comsumido  
Setaria parviflora (Poir.)  
Kerguélen var. parviflora  
Sorghastrum setosum  
Baraval  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Ho(s)  
Tah  
Secundario  
Secundario  
Primario  
Paja amarilla  
Pasto niño  
(
Griseb.) Hitchc.  
Sporobolus pyramidatus  
Lam.) Hitchc.  
CTES  
5544  
(
Poaceae  
Sporobolus spartinus (Trin.)  
P.M. Peterson & Saarela  
Stapfochloa canterae  
CTES  
408377  
Pasto chuza  
Sin nombre  
Pasto ancho  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
(Arechav.) P.M. Peterson  
Urochloa paucispicata (Morong)  
Morrone & Zuloaga  
Duraznillo  
negro  
Vacunos  
Polygonaceae  
Polygalaceae  
Rhamnaceae  
Ruprechtia apetala Wedd.  
(secundario)  
Senega duarteana (A. St.-  
Hil. & Moq.) J.F.B. Pastore  
Condalia buxifolia Reissek  
Condalia microphylla Cav.  
Borreria spinosa Cham.  
Sin nombre  
Primario  
Piquillín  
Piquillín  
Tah  
Tah  
Terciario  
Terciario  
Sin nombre  
Sin nombre  
Sin nombre  
Farolito  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Primario  
Secundario  
Primario  
&
Schltdl. ex DC.  
Galium richardianum (Gillies ex  
Hook. & Arn.) Endl. ex Walp.  
Spermacoce eryngioides  
Rubiaceae  
(Cham. & Schltdl.) Kuntze  
Urvillea pterocarpa (Radlk.)  
Acev.-Rodr. & Ferrucci  
Bouchetia anomala (Miers)  
Britton & Rusby  
Vacunos  
Sapindaceae  
(secundario)  
Sin nombre  
Secundario  
Capsicum baccatum L.  
Nicotiana cfr. paa Mart. Crovetto  
Sin nombre  
Sin nombre  
Tah  
Tah  
Secundario  
Secundario  
CTES  
Solanaceae  
Physalis viscosa L.  
Camambú  
Tah  
Secundario  
406339  
Salpichroa origanifolia (Lam.) Baill. Huevo de gallo  
Tah  
To  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
Secundario  
Solanum chacoense Bitter  
Solanum comptum C.V. Morton  
Solanum sp.  
Papa de cuchi  
Pocoto  
Tah  
Tah  
Pocoto  
CTES  
Talinaceae  
Talinum paniculatum (Jacq.) Gaertn. Carne gorda  
Tah  
Secundario  
408630  
CTES  
Urticaceae  
Parietaria debilis G. Forst.  
Paletaria  
Sin nombre  
Sin nombre  
Sin nombre  
Tiburcia azul  
Tiburcia roja  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Tah  
Secundario  
Primario  
408505  
Aloysia decipiens Ravenna  
Aloysia scorodonioides  
Primario  
(Kunth) Cham.  
Verbenaceae  
Aloysia virgata (Ruiz & Pav.) Pers.  
Glandularia dissecta (Willd. ex  
Spreng.) Schnack & Covas  
Primario  
Secundario  
Secundario  
Glandularia peruviana (L.) Small  
CTES 65  
125  
Bol. Soc. Argent. Bot. 59 (1) 2024  
Parte u  
órgano  
Animal que lo  
consume y/o  
preferencia  
relativa**  
Grupo vegetal y  
Ejemplar  
citado  
Nombre científico  
Nombre vulgar  
familia botánica  
vegetal  
comsumido  
Tah  
Lantana grisebachii Stuck. ex Seckt  
Lippia asperrima Cham.  
Sin nombre  
Sin nombre  
Secundario  
Vacunos  
Tah  
y caprinos  
Verbenaceae  
(secundario)  
Lippia turbinata Griseb f.  
magnifolia Moldencke*  
Verbena rigida Speng.  
Pombalia oppositifolia  
Poleo  
Tah  
Tah  
Tah  
Primario  
Sin nombre  
Sin nombre  
Secundario  
Secundario  
Violaceae  
(
L.) Paula-Souza  
Gonopterodendron bonariense  
Griseb.) A.C. Godoy-Bürki  
Palo flojo,  
Zygophyllaceae  
Tah  
Secundario  
(
jaboncillo  
Tabla 4. Comparación cuantitativa entre las floras forrajeras y sus tipos de forrajes del Chaco Subhúmedo  
y las citadas para el Chaco Semiárido. Los porcentajes de taxa y tipo de forraje compartidos se calculan  
sobre los totales referidos en Tabla 2 para cada una de las fuentes citada al comienzo de la fila.  
Scarpa  
2024):  
Chaco  
Bordón et  
al. (1980):  
Chaco  
Scarpa  
(2007):  
Chaco  
Roger (2020):  
Chaco  
(
Semiárido  
Subhúmedo Subhúmedo Semiárido  
Taxa compartidos  
X
76  
81  
118  
Scarpa (2024):  
%
Taxa compartidos  
Tipos de forrajes compartidos  
Tipos de forrajes compartidos  
X
X
X
49,3  
83  
52,6  
94  
76,6  
74  
Chaco Subhúmedo  
%
44,9  
50,8  
40  
Taxa compartidos  
76  
X
68  
--  
Bordón et al. (1980):  
%
Taxa compartidos  
Tipos de forrajes compartidos  
Tipos de forrajes compartidos  
28,5  
83  
X
X
X
25,4  
78  
--  
--  
--  
Chaco Subhúmedo  
%
28,7  
27,0  
Taxa compartidos  
81  
68  
X
--  
Scarpa (2007):  
%
Taxa compartidos  
Tipos de forrajes compartidos  
Tipos de forrajes compartidos  
41,3  
94  
34,7  
78  
X
X
X
--  
--  
--  
Chaco Semiárido  
%
38,8  
32,2  
Taxa compartidos  
118  
--  
--  
--  
Roger (2020):  
%
Taxa compartidos  
Tipos de forrajes compartidos  
Tipos de forrajes compartidos  
76,6  
74  
--  
--  
--  
--  
--  
--  
--  
--  
--  
Chaco Semiárido  
%
40  
126  
G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
Comparación con el complejo biocultural de los a los señalados por los criollos consultados por  
criollos del Chaco Semiárido  
Roger (2020), 40%, lo cual evidencia una mayor  
En la Tabla 2 también se comparan los datos cercanía de tipo cultural con aquellos dos que con  
cuantitativos obtenidos a campo con los de Scarpa estos últimos.  
(2007) y los de Roger (2020), en función de la  
cantidad absoluta y relativa de taxa vegetales  
involucrados y de sus usos forrajeros. Se registra un diScuSión y concluSioneS  
número sustancialmente mayor de taxa vegetales  
asociados a los forrajes en el oeste de Formosa  
En primer lugar, se desprende de los resultados  
(196) que en el centro-norte de la provincia del que la cantidad (308) y proporción (18%) de los  
Chaco (154), aunque la cantidad de usos forrajeros datos etnobotánicos publicados para la categoría  
referidos resultan similares (519 versus 574 datos, “ganadería” en la etnobotánica de los criollos del  
respectivamente) (la diferencia entre este último Chaco Subhúmedo del trabajo anterior (Scarpa,  
dato y el referido anteriormente estriba en que no se 2023), se hallan subestimados. Esto se debe a que,  
incluyen aquellos sobre efectos extra alimentarios en dicho trabajo, solo se contabilizaron como datos  
a fin de tornarlos comparables con los registrados los tipos de forraje y no cada una de las preferencias  
en el oeste de Formosa). Al compararlos con los por tipo de animal que aquí se tienen en cuenta. De  
datos publicados por Roger (2020) se advierte que esta manera, la cantidad correcta de datos totales  
la diversidad de forrajes es sustancialmente mayor a recabados para la etnobotánica de este complejo  
los citados por dicho autor (131), aunque el número biocultural habría sido de 2068, mientras que los  
de referencias ligadas a la toxicidad resulta menor.  
correspondientes a su ganadería ascenderían a 661  
En la Tabla 4 de doble entrada, finalmente, se (considerando los datos de las demás subcategorías  
comparan los taxa forrajeros y tipos de forrajes de uso ganadero), es decir, al 32% de los datos  
referidos por los entrevistados a campo con los totales registrados para su etnobotánica. Esto  
citados en la fuente inédita de Bordón et al.(1980) demuestra, al igual que para los criollos del Chaco  
y con aquellos publicados en los trabajos sobre noroccidental argentino (Scarpa, 2012), que las  
uso de plantas forrajeras del Chaco Semiárido relaciones más significativas con su entorno vegetal  
(Scarpa, 2007; Roger, 2020). Respecto a la fuente están mediatizadas culturalmente por su ganadería  
inédita, se observa que solo comparten entre sí 76 y por su medicina (33% de los datos).  
taxa vegetales y 83 tipos de forrajes, los cuales  
Al igual que lo registrado para los criollos del  
representan el 49,3% y el 44,9% respectivamente, Chaco Semiárido noroccidental por Scarpa (2007),  
de los totales registrados a campo, y el 28,5% de se observa que la cantidad y detalle de los datos  
los taxa vegetales y el 28,7% de los tipos de forrajes forrajeros obtenidos por tipo animal se hallan  
totales citados en la fuente inédita. Una diferencia socialmente construidos, es decir, sesgados según  
significativa entre ambas fuentes la constituye la valoración que estos últimos poseen para los  
el número de datos referidos por taxa vegetal, el criollos, más que a lo que objetivamente cabría  
cual asciende a 3,94 en los datos obtenidos en la suponer. Esto se evidencia en la superioridad  
actualidad y tan solo a 1,19 en la publicación de de datos obtenidos para vacunos respecto a los  
Bordón et al. (1980). Por otra parte, al comparar los caprinos, cuando se conoce que estos últimos,  
datos registrados a campo con los de Scarpa (2007) al poseer menores requerimientos en cuanto a  
y Roger (2020) se observa que, con el primero de palatabilidad, ramonean mayor diversidad de  
ellos, comparten porcentajes de taxa similares a los taxa vegetales que los primeros. Esta diferencia  
compartidos con Bordón et al. (1980), es decir del valorativa también se evidencia en que solo se  
orden del 50%, mientras que en relación al trabajo refirieron dos tipos de forrajes como propios de  
de Roger (2020) estos porcentajes resultan mucho los asnales mientras que, en términos generales,  
más elevados (76,6%). A pesar de ello, se observa los entrevistados afirmaron que consumen también  
que los tipos de forrajes registrados a campo son todos aquellos forrajes atribuidos a los equinos  
compartidos en mayor medida con los referidos por (101).  
los criollos entrevistados por Bordón et al. (1980)  
A pesar de que en el artículo anterior (Scarpa,  
y por Scarpa (2007), más del 50%, que en relación 2023) se concluye que los datos referidos por  
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Bordón et al. (1980) pertenecen al mismo complejo que las alarmantes tasas de deforestación con fines  
bio-cultural (tanto por la cantidad de taxa vegetales agrícolas en la zona y el sobrepastoreo de las últimas  
como de correspondencias botánico-fitonímicas décadas, que contribuyen a disminuir o a desaparecer  
compartidas), en este trabajo se observan diferencias la biodiversidad vegetal (Ministerio de Ambiente y  
sustanciales al comparar cuantitativamente tanto la Desarrollo Sostenible, 2020; Scarpa, 2023), hayan  
cantidad de taxa como la composición botánica de mermado la riqueza de las comunidades de herbáceas  
sus forrajes (Tabla 4). En primer lugar, se registran forrajeras y, en particular, la de sus pastizales desde  
a campo casi el doble de los datos totales asociados el año 1980 hasta la actualidad. En efecto, solo se han  
a forrajeras respecto a los referidos por Bordón et registrado a campo datos forrajeros sobre 15 taxa de  
al. (1980) (624 contra 318), lo cual obedece a la Poáceas nativas en comparación con las 33 citadas  
sustancialmente menor cantidad de datos por taxa por Bordón et al. (1980). Los colaboradores criollos  
vegetal (3,94 contra 1,19) citados en esta última nos han referido para varias especies de pastos que  
fuente. En segundo lugar, Bordón et al. (1980) estas solo vegetan a los costados de los caminos  
señalan para los criollos del complejo Valle del (donde no llega el ganado), no encontrándose ya  
Juramento-Salado una diversidad de forrajes 74% dentro de los campos alambrados donde habrían  
mayor que la obtenida a campo para los criollos sido sometidos a un intenso pastoreo. Finalmente,  
entrevistados (267 contra 154). Como consecuencia y quizás superpuesto a los anteriores motivos, las  
de esto último, solo casi la mitad de los taxa diferencias halladas podrían ser la consecuencia de  
vegetales (48%) y de los tipos de forrajes (50,3%) la pérdida del conocimiento sobre los forrajes nativos  
son compartidos con Bordón et al. (1980) (Tabla tanto como producto de la retracción de la actividad  
4). Las principales diferencias en la composición ganadera como de la disminución de la población  
botánica y tipos de forrajes se evidencia para las rural de la zona durante las últimas décadas, tal como  
Fabáceas (28 datos de 22 taxa según Bordón et al. lo indica el proceso de urbanización acaecido en  
versus 116 de 19 para los datos actuales), Cactáceas toda la provincia del Chaco desde el año 1980 hasta  
(
3 datos de 3 taxa versus 40 de 8), Asteráceas (27 la actualidad (Ministerio de Ambiente y Desarrollo  
datos de 27 taxa versus 27 de 11), Capparáceas Sostenible, 2020). Sin embargo, los datos registrados  
1 dato de 1 taxa versus 26 de 5), Solanáceas (8 por Bordón et al. (1980) resultan de gran valor no  
datos de 8 taxa versus 29 de 14), Cucurbitáceas solo por su originalidad para el complejo biocultural  
(
(
(
1 dato de 1 taxa versus 14 de 5), Santaláceas aquí tratado (del cual formaban parte), sino por  
ningún dato versus 20 de 4 taxa) y para las su gran volumen, nivel de detalle y su rigurosidad  
Verbenáceas (11 datos de 9 taxa versus 3 de 2). Todas documentada a partir de ejemplares de herbario.  
estas diferencias obedecerían a múltiples causas, Debido al cambio en la matriz productiva de la zona  
las cuales serían tanto de orden biológico como donde fueron tomados los datos y a la extinción  
cultural. Entre las primeras habría que considerar de la experiencia concomitante, ya no existirían  
que, a pesar de que ambas zonas consideradas posibilidades en el presente de registrar los recursos  
pertenecen al mismo distrito fitogeográfico, las forrajeros para los criollos de esta zona, muchos de  
diferencias ecológicas de carácter azonal producto de los cuales emigraron o se dedican a otros menesteres.  
corresponder a diferentes a complejos ecosistémicos  
Todos los taxa sobre los que Bordón et al. (1980)  
con distintas dinámicas fluvio-morfológicas (uno señalan un uso forrajero son citados para la Flora  
modelado por el sistema Bermejo-Teuco y el otro Argentina (Antón & Zuloaga, 2023), a excepción  
por el Juramento-Salado), serían significativas. En de Dimerostemma pseudosilphioides (Hassl.) M.D.  
efecto, las diferencias documentadas aquí respecto Moraes (Asteraceae). Este taxa, el cual es referido  
a la composición florística de los forrajes nativos por su sinónimo Zexmenia pseudosilphioides Hassl.,  
–o asilvestrados- de ambas zonas podrían ser una no se halla citado para la Argentina en la actualidad,  
consecuencia del aporte diferencial de cada uno de aunque sí para zonas fronterizas vecinas del Chaco  
estos sistemas fluviales a la composición florística paraguayo (República del Paraguay) según la Flora  
del banco de semillas de cada complejo, debido a del Cono Sur (Zuloaga et al., 2008), razón por la cual  
que las altas cuencas de los ríos que los modelaron se decide incluirlo también aquí.  
en el pasado provienen de regiones muy diferentes  
Al comparar los datos de etnobotánica forrajera  
entre sí. Otras de las causan podrían ser atribuidas a obtenidos a campo con aquellos referidos en Scarpa  
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G. F. Scarpa - Plantas forrajeras en la etnobotánica de los criollos del Chaco Subhúmedo  
(2007) para los criollos del Chaco Semiárido se total de usos forrajeros documentados en este  
puede apreciar en términos generales que, tanto el trabajo asciende a 783, correspondientes a 345  
sistema ganadero de menor inversión tecnológica taxa vegetales botánicamente identificados. Este  
como las prácticas ganaderas y dinámica espacio- enorme volumen de conocimientos y apreciaciones  
temporal de los forrajes nativos, resultan análogas del bosque nativo como fuente de mantención  
a las registradas a campo entre los criollos del de sus animales de cría no hace otra cosa que  
Chaco Subhúmedo. Sin embargo, a diferencia reafirmar la elevada significación que poseen  
del Chaco Semiárido noroccidental, se observa para los criollos su actividad ganadera como  
aquí la presencia de sistemas ganaderos de mayor fuente de sustento para cientos de familias del  
inversión tecnológica, manejo rotativo de los rodeos ámbito rural, aún sin practicar mayores inversiones  
y una mayor relevancia de la implantación de tecnológicas y sin aceptar los lineamientos que  
pasturas, tanto por el tamaño de las superficies desde el INTA, en ocasiones, procuran extenderles.  
sembradas como por la diversidad de cultígenos En efecto, muchos de ellos se mostraron reacios  
utilizados. Estas diferencias serían explicables tanto a practicar la remoción del sustrato arbustivo del  
por la mayor cantidad de precipitaciones que ocurren bosque nativo aconsejado por los profesionales  
en el Chaco Subhúmedo respecto al Semiárido, de dicha institución, ya que consideran que esto  
lo cual garantizaría una mayor posibilidad de les privaría del abundante y palatable elenco  
cosecha disminuyendo los riesgos de su pérdida, de especies forrajeras nativas allí existente. De  
como por el mayor nivel socio-económico de los hecho, los resultados presentados en la Tabla 1  
productores de esta zona y las mejores condiciones caracterizan el uso de sus plantas forrajeras como  
de la infraestructura vial, sanitaria y comercial un aprovechamiento múltiple de una alta diversidad  
que permiten una mayor inversión en tecnología de recursos tanto en términos de taxa vegetales,  
ganadera. En efecto, la comparación cuantitativa partes empleadas, estratos del bosque -o tipos  
efectuada en la Tabla 4 evidencia que solamente el fisonómicos- y períodos fenológicos involucrados.  
52,6% de los taxa forrajeros y el 50,8% de los tipos De esto se podría deducir, como consecuencia, la  
de forrajes son idénticos entre ambos complejos oferta de una abundante biomasa con una amplia  
bioculturales, lo cual refuerza la comprobación variedad de nutrientes a lo largo de todo el año  
efectuada en el trabajo anterior (Scarpa, 2023) acerca (a diferencia de las pasturas monoespecíficas que  
de que ambos conjuntos de datos corresponden a sugiere el INTA). A pesar de que el bosque nativo  
complejos bioculturales diferenciados.  
tal cual hoy lo conocemos es caracterizado como  
A pesar de que los porcentajes de esta última un “paisaje cultural” (sensu Morello & Saravia  
comparación son similares a los resultantes de Toledo, 1959a) o neo-ecosistema modelado por  
comparar los datos obtenidos a campo con los décadas de ganadería extensiva, la coexistencia de  
de Bordón et al. (1980) para el mismo complejo este tipo de explotación tradicional con una elevada  
biocultural (Tabla 4), estos últimos comparten biodiversidad vegetal y una estructura forestal  
mayor similitud que los que resultan de comparar no muy disímil a la de tiempos pre-ganaderos  
los datos de Bordón et al. (1980) con los referidos adaptado a las variaciones climáticas interanuales  
para los criollos del Chaco Semiárido noroccidental propias de la región chaqueña, estaría indicando  
por Scarpa (2007). Estos resultados reafirman la que el sistema productivo ganadero criollo podría  
pertenencia de los datos citados por Bordón et al. ser considerado tanto ecológica como socio-  
(1980) al complejo biocultural de los criollos del culturalmente sustentable.  
Chaco Subhúmedo, al tiempo que demuestran la alta  
variabilidad en la composición florística, y por ende  
de datos etnobotánicos asociados con forrajes, que agradecimientoS  
se pueden registrar dentro de este mismo complejo.  
En función de la cantidad de empleos forrajeros  
A Mirta y Alberto Nievas por su inestimable  
delasplantasregistradosenambasfuentesdelChaco y desinteresado apoyo logístico y de contactos  
Subhúmedo presentados en la Tabla 2 (559 y 307), en todo el municipio de J. J. Castelli (Chaco) y  
menos la cantidad de tipos de forrajes compartidos alrededores. A Ariel Yulán y a Silverio Frías por su  
indicados en la Tabla 4 (83), se concluye que el acompañamiento y guía durante el trabajo de campo  
129  
Bol. Soc. Argent. Bot. 59 (1) 2024  
en Miraflores y alrededores. A Armando Candella BRAUN WILKE, R. H. 1991. Plantas de interés  
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forma parte del Archivo Digital del Laboratorio  
de Documentación e Investigación en Lingüística HANKE, W., J. BÖHNER, N. DREBER, N.  
y Antropología (DILA), asentado en el Centro  
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