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Número 6 · Año 2020


Que nada se pierda.
Apuntes mínimos sobre las interrupciones e intervenciones de Cairo.

Let nothing be lost. Minimum notes on Cairo's interruptions and interventions.

Sasha Hilas

Universidad Nacional de Córdoba

Córdoba, Argentina

sashahilas@gmail.com

Recibido: 30/03/2020 - Aceptado con modificaciones: 29/07/2020

ARK: http://id.caicyt.gov.ar/ark:/s2408462x/m05ervaao 

Resumen

     El siguiente artículo propone revisar algunas intervenciones realizadas por lx artista visual y audiovisual Cairo, en la ciudad de Córdoba en el año 2019. Estos sutiles gestos con los cuales interviene la esfera pública son el vivo registro de una vida queer/cuir, su precariedad y performatividad. Opera como una suerte de archivo de sentimientos ( Cvetkovich, 2018) que piensa y construye el tiempo y el territorio, y pone de manifiesto algunas modulaciones entre política y afectos. A su vez, estas intervenciones suponen un acto de reparación histórico (en términos benjaminianos), en la medida en la que recuperan retazos de una vida queer/cuir (sobre todo aquellas que no encajan en definiciones y etiquetas ya elaboradas), uniendo con un lazo una historia singular y una historia colectiva. El gesto de Cairo como artista está signado en volver las vidas queer parte de un archivo, rescatándolas del posible olvido y con ello, volviendo a la memoria una forma de justicia.

Palabras claves: queer, archivo, memoria, justicia

Abstract

     The following article sets out to review some interventions made by the visual and audiovisual artist Cairo, in the city of Córdoba in 2019. These subtle gestures with which the public sphere intervenes are the living record of a queer / cuir life, its precariousness and performativity. It operates as a kind of archive of feelings (Ann Cvetkovich, 2018) that thinks and constructs time and territory, and reveals some modulations between politics and affections. In turn, these interventions represent an act of historical reparation (in Benjamin’s terms), insofar as they recover snippets of a queer/cuir life (especially those that do not fit in definitions and labels already elaborated), uniting with a tie a singular history and a collective history. Cairo's gesture as an artist is marked in turning queer lives part of an archive, rescuing them from possible oblivion and with it, returning to memory a form of justice.

Keywords: queer, archive, memory, justice


ARTILUGIO

Número 6, 2020 / Reflexiones / ISSN 2408-462X (electrónico)

https://revistas.unc.edu.ar/index.php/ART

Centro de Producción e Investigación en Artes,

Facultad de Artes, Universidad Nacional de Córdoba. Argentina.

Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional



I. Contra el abandono. Un archivo posible

     Traer a la reflexión una serie de intervenciones precarias y contingentes tiene por objetivo trazar algunos caminos reconocibles en torno a nuevas culturas queer posibles. Esta motivación no tiene, sin embargo, la finalidad de realizar un análisis exhaustivo sobre diversos materiales de la cultura y del arte, sino reflexionar con la obra de Cairo de 2019 por, al menos, dos motivos. En primer lugar, porque entiendo que se trata de una interpelación y pregunta abierta a la identidad, viniendo de unx artista queer/cuir, que se interroga sobre el significado de ese mismo término, las diferentes formas de materializarlo, volverlo cuerpo, sus alcances y limitaciones. En segundo lugar y derivandose del anterior, porque el intento de materializar en la esfera pública la experiencia huidiza de una vida queer supone un gesto de justicia y de reparación para con lo que no es nombrado ni reconocido públicamente.

     Pensar en un archivo queer/cuir posible, invita a recoger materiales de la cultura que interrumpen la narración de ciertos relatos más hegemónicos en torno a las minorías sexo-genéricas, al menos dentro de la esfera pública. Siguiendo a Ann Cvetkovich, las intervenciones que trataré aquí están leídas como parte de un posible archivo de sentimientos, “una exploración de textos culturales como depositarios de sentimientos y emociones” (2018, p. 22). Las intervenciones reúnen un conjunto de sentimientos, modulaciones de la tristeza, la felicidad, el amor, y el dolor, dentro de la singularidad de una vida queer/cuir. Al tomar en el término queer/cuir[1], quiero rescatar las aperturas y posibilidades que pueden encontrarse en él. Siguiendo a val flores entiendo que “queer/cuir refiere a la malla abierta de posibilidades, las lagunas, solapamientos, disonancias y resonancias, lapsos y excesos de significado que cuestionan la concepción binaria del género, la heteronormatividad y las identidades” (2017, p. 36). El término parece referirse más a prácticas que a identidades, y con ello escaparse de ciertas lógicas identitarias hegemónicas, incluso dentro de los colectivos lgtb+. Al mismo tiempo, tomar una palabra como esta, implica el gesto subversivo de recoger un insulto y convertirlo en reivindicación política, que tiene en la figura de Judith Butler de los años noventa una de sus principales exponentes.

     Cairo es unx fotografx, realizadorx audiovisual y artista visual cordobésx que en el último año (2019) ha realizado diversas intervenciones en el espacio público de la Ciudad de Córdoba, particularmente en Ciudad Universitaria. Sus obras tienen por tema general la vida de un cuerpo queer/cuir, la sexualidad por fuera de la heterosexualidad y la resistencia que puede existir en la vida de personas que escapan de algún modo a las normas cis y heterosexuales. Entiendo que la potencia presente en la obra reciente de Cairo es que puede dar cuenta de esto; opera como crítica al sistema heteropatriarcal y binario del sexo-género, al mismo tiempo que rompe con ciertas formas hegemónicas dentro de las minorías sexo-genéricas. Y con ello, es también una crítica a las normas que producen subjetividades y cuerpos. Lo queer/cuir puede interrumpir el discurso homogéneo y homogeneizador de la heteronorma, y como indica Eve K. Sedgwick, invita a pensar “en todos los elementos que se hallan condensados en la noción de identidad sexual, un concepto que el sentido común de nuestros tiempos presenta como una categoría unitaria” (2002, p. 36). La autora muestra a través de una serie de listas que nuestros conceptos de género e identidad sexual se presentan como categorías unitarias que incluyen de manera tácita dentro de sí un conjunto de presuposiciones, en donde sexo, género, expresión erótica y deseo se vinculan unos con otros de manera lineal, de modo tal que deberíamos poder deducir el conjunto de particularidades de una persona partiendo sólo del dato de su sexo biológico. Así, género e identidad sexual organizan estos elementos formando una unidad sin fisuras.

     En su intervención titulada Intervención sobre un cuerpo inmóvil que habita frente al pabellón Méjico, Cairo interpela las lógicas hegemónicas de la identidad, proporcionando una serie de listas que abarcan todo lo que es y lo que no es. Al contrario de una definición acabada con características claras y distintas, la lista que presenta, bordada sobre lienzo y desplegada a lo largo de la estatua, propone un sinfín de posibilidades que nos obliga a habitar la incomodidad de lo indeterminado. Al igual que las listas que propone Sedgwick, Cairo discute la unicidad de la identidad incorporando todo aquello que puede y no puede ser[2]. Significa oponerse a la homogeneización. Como veremos, esto presenta una crítica firme a las normas de reconocimiento basadas en la hegemonía de la heterosexualidad y la identidad de género cis, y a las presuposiciones que vinculan y ordenan de manera lineal el sexo, el género, la sexualidad y el deseo.

Cairo. Intervención sobre un cuerpo inmóvil que habita frente al pabellón Méjico. Córdoba, Argentina, 2019. Vista general y detalles.

     En tanto que se aparta de las normas hegemónicas sobre el género y la sexualidad que organizan nuestras prácticas y experiencias, la obra de Cairo se propone habitar lugares incómodos en donde las lógicas de estas mismas normas fracasan. Siguiendo a Halberstam (2018), detenernos en el fracaso queer/cuir puede mostrarnos modos alternativos de vivir que se escabullen de las exigencias heteronormativas. A través de estas intervenciones se reflejan rastros de una vida queer/cuir, que lucha para conservar su historia. Pensar en su incorporación dentro de un archivo supone, entonces, un gesto de justicia, pues “en ausencia de documentación institucionalizada, o como oposición a las historias oficiales, la memoria se convierte en un valioso recurso histórico” (Cvetkovich, 2018, p. 23). Pensando con Walter Benjamin, memoria y justicia pueden encontrarse en el gesto de traer a la luz aquello que permanecía olvidado y abandonado.

II. Cairo, intervenciones para pensar en torno al reconocimiento

     En los meses de Noviembre y Diciembre de 2019 pudo verse en frente del Pabellón México, dentro del territorio de Ciudad Universitaria, en Córdoba, una escultura de un cuerpo recostado sobre el cual se extendía un lienzo. La intervención se titula Intervención sobre un cuerpo inmóvil que habita frente al pabellón Méjico (2019). La escultura fue intervenida con un lienzo que llevaba bordado en hilo rojo un listado de todas las cosas que Cairo es y todas aquellas que no. En él, puede leerse “soy lo que no existe / soy la falta / soy invisible” como formas de la ausencia, seguidas de “soy orgullo / soy bandera” como formas de reivindicación de su existencia. A lo largo de la lista conviven la afirmación y la negación, no en una relación de oposiciones, sino de tensiones y continuidades. Contiene, como mencioné más arriba, el conjunto de lo posible, de aquello que es y no es; habita lo que implica no contar con una identidad cerrada y unitaria. Adelanté que esto supone discutir las lógicas identitarias hegemónicas y las normas que operan con ellas. Pensando con Butler, una de las nociones fundamentales para traer al planteo es el de reconocimiento, que se cifra en términos de lo que podemos ofrecer (en oposición a lo que poseemos). En el seno del yo hay una imposibilidad radical a la hora de dar cuenta de sí mismo, porque ese mismo sujeto no es dueño de sus condiciones de emergencia. En su formación, podemos decir, está ya dada su desposesión: “La razón de ello es que el «yo» no tiene una historia propia que no sea también la historia de una relación —o conjunto de relaciones— con una serie de normas” (Butler, 2009, p. 19). Este “estar atravesado” siempre por el “exterior” marca los límites epistémicos de lo que podemos conocer, al mismo tiempo que parte de ellos para el fundamento de una ética. Esta imposibilidad de dar cuenta de nosotrxs mismxs, esta opacidad es una condición compartida entre lxs otrxs y yo. Es decir, somos difusxs para nosotrxs mismxs y kxs otrxs, al mismo tiempo que ellxs lo son para ellxs mismxs y nosotrxs, y esta experiencia es siempre distinta e intransferible (Canseco, 2017). ¿Qué expropia al sujeto? Hay una mediación entre el yo y el otrx, y se trata de las normas sociales que posibilitan esa escena. Por lo tanto no sólo estamos mediadxs por estas normas, sino también constituidxs por ellas. En otros términos, no hay un yo sin aquellas normas que lo preceden y exceden (Butler, 2009). El reconocimiento, por lo tanto, “no es posible fuera de las prácticas consuetudinarias en las que tiene lugar” (Canseco, 2017, p. 37). Y aquí, se abre la siguiente pregunta: ¿cuáles serían las consecuencias de no contar con dicho reconocimiento? No tener lugar dentro del orden social, ya sea parcial o totalmente. Por ello, somos todxs dependientes de reconocimiento y de las formas en las que éste tiene lugar dentro de la sociedad: dependemos de las normas de reconocimiento disponibles: “Lo que puedo ser, de modo muy literal, está restringido de antemano por un régimen de verdad que decide cuáles serán las formas de ser reconocibles y no reconocibles” (Butler, 2009, p. 37). Esta desposesión constitutiva del yo, en relación a la escena del reconocimiento y por la cual siempre está “fuera de sí”, se expresa en cada instancia en la cual ofrecemos el reconocimiento, en la cual estamos también vehiculizando (y siendo vehiculizadxs por) un conjunto de normas que lo delimitan, de modo tal que la relación entre el yo y el otrx estará siempre mediada por las normas. De esta manera, la discusión que Butler presenta en torno a las normas de reconocimiento no trata sobre cómo “incluir” a quienes son excluidxs: “sino de una insurrección a nivel ontológico, una apertura crítica a preguntas tales como ¿qué es real? ¿Qué vidas son reales? ¿Cómo podría reconstruirse esa realidad?” (Butler, 2006, p. 59).

    La cuestión del reconocimiento siempre ha estado cifrada por identidades. Las luchas de las minorías sexo-genéricas por cierto reconocimiento ponen ya en la práctica otros proyectos que desafían las normas de reconocimiento hegemónicas que, siguiendo a Butler, distinguen entre las vidas meritorias y las vidas que no cuentan con ningún valor dentro del espacio público (Butler, 2006). Sin embargo, revisar Intervención sobre un cuerpo inmóvil que habita frente al pabellón Méjico nos invita no sólo a pensar en otros horizontes de reconocimiento, en discusión con las normas dominantes que lo regulan, sino también a pensar en los sujetos por fuera de las identidades, haciendo pie en las prácticas. Por la forma en la que está realizada y en la medida en la que muestra una vida, una experiencia y unas prácticas que versan sobre lo queer/cuir, nos pone delante la incomodidad de no contar con una definición clara de quién o qué es quien, en primera persona, relata todo lo que es y lo que no es. Se puede leer en el lienzo: “[...] soy una fisura / soy una mixtura / soy integridad / soy una monstruosidad / soy una posibilidad / soy apertura / soy animalidad / soy estructura / soy objeto de estudio / soy filosofía / soy deseo / soy lo que no existe / soy la falta / soy invisible” (Cairo, 2019), entre muchas otras afirmaciones listadas allí. Algunas se acompañan, otras tensionan, algunas parecen contradecirse. Todas ellas conviven y reflejan la práctica y la experiencia de una persona queer[3]. Lo interesante del listado es que va en otra dirección a una identidad fija y unitaria, en donde las prácticas y las definiciones no siempre concuerdan y se ajustan mutuamente, y por consiguiente, donde las normas de reconocimiento dominantes excluyen e invisibilizan.

     En otra intervención llamada Intervención con hilo rojo sobre cuerpo inmóvil (2019a), también situada en Ciudad Universitaria, se pudo ver una escultura de un torso femenino que no cuenta ni con brazos ni con cabeza, cubierto por un lienzo bordado. Esta vez no tenía en ella una lista, sino un mensaje: “¿Cómo le explico a mi cuerpo que nada le falta que nada le sobra?”. La intervención apunta a reconocer a los cuerpos queer/cuir como cuerpos que no encajan con las normas de reconocimiento hegemónicas de lo que es un cuerpo, expresando que ellos no necesitan ser corregidos y que, por lo tanto, son legítimos. Cuerpos intersex, cuerpos que no encajan en las normas y exigencias del capacitismo, cuerpos y géneros no binarios, chicos trans sin portar una masculinidad hegemónica, chicas trans sin intervenciones quirúrgicas, sin nuevos documentos, maricas, drags, lesbianas que deciden no llamarse mujeres, son tan solo una pequeña parte de esa diversidad otra que aparece en el mensaje. Nada le falta, nada le sobra. Respecto a este mismo tema, Cairo realizó una serie de fotografías intervenidas digitalmente que se llamó Mastectomía digital (2019b) en donde visibiliza la violencia institucional ejercida por parte de profesionales de la salud que le niegan la mastectomía o masculinización de tórax a aquellas identidades que no se ajusten a una masculinidad hegemónica y heterosexual. En ella interviene digitalmente a varones trans sin tratamientos hormonales e identidades no binarias que desean practicarse una mastectomía. Al contrario de las instituciones, el arte puede ser una instancia de reparación y de reconocimiento.

Cairo. Intervención con hilo rojo sobre cuerpo inmóvil. Córdoba, Argentina, 2019.

Vista general y detalle.

     Pensar en un archivo de sentimientos queer/cuir, en el que puedan verse contenidas algunas experiencias y prácticas de estas vidas supone un gesto de reparación y de justicia históricos. Implica la tarea de leer a contrapelo la historia y nuestro tiempo.

III. Que nada se pierda, la memoria como justicia. Reflexiones a la sombra de Benjamin

      En su obra Sobre el concepto de historia (1942) Walter Benjamin indaga la relación entre justicia y memoria. Esta relación plantea un vínculo diferente en términos temporales con el pasado. Significa salvar el pasado no narrado del olvido, y hacer aparecer un presente que estaba clausurado, latente sólo como posibilidad, lo que pudo haber sido. La vinculación entre historia y memoria, implica considerar el conocimiento del pasado como forma de justicia, en la medida en que implica traer al presente el pasado de lxs oprimidxs. Este pasado es uno que está aparentemente ausente en el presente, a diferencia del pasado de lxs vencedorxs que continúa en la historia, y es la narración articulada por lxs dominadorxs de la historia para hacer perdurar su memoria. Por lo tanto, el trabajo benjaminiano sobre la memoria es el ejercicio de la remembranza; en la tesis VI escribe: “Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo “tal como realmente ocurrió”. Significa apoderarse de un recuerdo tal como fulgura en el instante de peligro” (Benjamin, 2009, p. 136). Salvar un recuerdo significa poner la mirada sobre ese pasado olvidado e ignorado, y traerlo al presente no como conocimiento sin más, sino considerar el pasado de lxs oprimidxs y vencidxs de la historia en términos de injusticia, de proyectos de vidas frustrados y de presentes clausurados. Años después de la desaparición física de Benjamin, la díada memoria-justicia se volvió tarea ética y política para parte de lxs sobrevivientes del horror de los campos de exterminio nazis al final de la Segunda Guerra Mundial. Como afirma Primo Levi al final de su obra Si esto es un hombre (uno de lxs autorxs que inauguró la literatura concentracionaria luego de sobrevivir a Auschwitz), la tarea de lxs que sobrevivieron es dejar testimonio a las generaciones siguientes, mantener vivo el pasado, la narración de lxs vencidxs, para que no sobrevenga una doble injusticia: no sólo la de haber sido víctimas del despojo, sino también la injusticia de ser olvidadxs o negadxs, como si nunca hubieran existido (Levi, 2015).

     Tanto para Benjamin como para Levi, ante el peligro que corre el acervo de lxs vencidxs de la historia, la remembranza del pasado es una posibilidad de salvación. Salvar el pasado, salvar a lxs oprimidxs de la historia de una doble muerte, es la tarea de reparación histórica en la que estaba pensando Benjamin. La tesis V comienza diciendo: “La imagen verdadera del pasado pasa fugazmente”, y casi al final, al describir la fugacidad de la imagen del pasado, continúa: “amenaza con desaparecer con cada presente que no se reconozca aludido en ella” (Benjamin, 2009, p. 135). El verdadero conocimiento del pasado acontece cuando aparece en el presente, se hace presente. Las juventudes queer/cuir que aparecen en las intervenciones y series fotográficas de Cairo son también una forma de hacer aparecer las infancias queer que fueron a finales de los años noventa. A su vez, reconocen la importancia de no olvidar, y que nada se pierda. Son un registro contradictorio, en lucha con las normas de reconocimiento hegemónicas, que sabe hacerse cargo de las tensiones y de la complejidad de la experiencia.

     Pensar en construir un archivo que recupere las experiencias queer/cuir lleva dentro de sí el gesto de reparación histórica para con aquellas vidas que permanecen al margen de las normas de reconocimiento disponibles. La obra reciente de Cairo refleja en buena medida la preocupación por generar articulaciones entre el espacio público y la intimidad de esas vidas queer/cuir, visibilizarlas, que formen parte de un archivo, que sean traídas al presente. Poder poner todo en el espacio público es una interesante manera de dar cuenta de sí mismx, de no dejar que nada se olvide. Retomando la muestra de fin de año del CEF (Centro de estudios fotográficos, Córdoba), en la que Cairo realizó una instalación, se rescata una frase bordada con hilo rojo sobre un trozo de tela: “nadie puede destruirme” (2019c). Con ello, en la insistencia de construir un archivo, de narrar otra historia, de hacer del ejercicio de la memoria el ejercicio de la justicia, parece vislumbrar otros horizontes de reconocimiento, otros proyectos normativos en donde estas vidas puedan volverse visibles; como si en sus obras dijera: “estoy aquí, estamos aquí, y nos negamos a desaparecer, a ser olvidadxs”.

Cairo. Nadie puede destruirme. Córdoba, Argentina, 2019. Vista general y detalle de la instalación.

        A modo de consideración final, este artículo propuso retomar una apuesta llevada a cabo por Ann Cvetkovich en su obra Un archivo de sentimientos intentando pensar en archivos de sentimientos queer/cuir locales. Para ello, utilicé algunas intervenciones de Cairo, artista queer local (trans no binario), que trabajan sobre la vida queer/cuir de forma específica y particular, tratando de distinguirla de las luchas y reivindicaciones de los movimientos lgtb+ y las identidades que dentro de este colectivo tienen más visibilidad. Tomar el registro de una vida queer/cuir como parte de un archivo propone pensar y construir un gesto de reparación histórico. Como intentó mostrarse hacia el final, es una forma de recuperación benjaminiana de una historia silenciosa. Que estas intervenciones, registro queer de una vida queer/cuir, sean retomadas como parte de un archivo, como construcción de una memoria, intenta ser un gesto de justicia. Este breve artículo tomó como suyo el gesto de Cvetkovich, y se propuso asir historias precarias, para que nada se pierda.

Bibliografía

Benjamin, W. (2009) Estética y política. Buenos Aires: La cuarenta.

Butler, J. (2006). Vida Precaria. El poder del duelo y la violencia. Buenos Aires: Paidós.

Butler, J. (2009). Dar cuenta de sí mismo. Violencia ética y responsabilidad. Buenos Aires: Amorrotu.

Canseco, A. B. (2017). Eroticidades precarias: la ontología corporal de Judith Butler. Córdoba: Asentamiento Fernseh.

Cvetkovich, A. (2018). Un archivo de sentimientos. Trauma, sexualidad y culturas públicas lesbianas. Barcelona: Bellaterra.

Flores, v. (2017). Interruqciones. Córdoba: Asentamiento Fernseh.

Levi, P. (2015). Si esto es un hombre. Buenos Aires: Ariel

Sedgwick, E. (2002). “A(queer) y ahora” en Sexualidades transgresoras: una antología de estudios queer, Mérida Jiménez R. M. compilador. Barcelona: Icarea.

Intervenciones y series fotográficas

Cairo,

(2019). Intervención sobre un cuerpo inmóvil que habita frente al pabellón Méjico [Intervención realizada en Ciudad Universitaria]. Córdoba: recuperado de https://solencairo.wordpress.com/ 

(2019a). Intervención con hilo rojo sobre cuerpo inmóvil [Intervención realizada en Ciudad Universitaria]. Córdoba: recuperado de https://solencairo.wordpress.com/

(2019b). Mastectomía digital [serie fotográfica]. Córdoba: recuperado de https://solencairo.wordpress.com/

(2019c). Nadie puede destruirme [instalación realizada en WIP]. Córdoba: recuperado de https://solencairo.wordpress.com/

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Biografía

Sasha Hilas

Profesorx de Filosofía por la Universidad Nacional de Córdoba. Actualmente cursa el Doctorado en Filosofía en la misma casa de estudios. Participa como miembrx de diversos equipos de investigación en el CIFFyH-UNC desde el año 2016. El área de estudio a la que se dedica actualmente se ubica en los encuentros entre filosofía política contemporánea y ética, los estudios feministas y queer dentro de la corriente del giro afectivo, explorando las modulaciones entre violencia normativa, cohabitación y temporalidad.

Contacto: sashahilas@gmail.com

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Cómo citar este artículo:

Hilas, S. (2020). Que nada se pierda. Apuntes mínimos sobre las interrupciones e intervenciones de Cairo. Artilugio Revista, (6). Recuperado de: https://revistas.unc.edu.ar/index.php/ART/article/view/30030



[1] Insistiendo en el término anglosajón queer y en su apropiación más local cuir.

[2] Este desarrollo sobre la vida queer/cuir como malla abierta de posibilidades se hace eco de una discusión en torno a lo queer como resistencia a las identidades que trabajé junto a Ianina Moretti Basso para nuestra ponencia “Prácticas queer/cuir. Apuntes para una crítica del reconocimiento neoliberal” expuesta en las “XV Jornadas de Filosofía Política. Elección, cuidado, gratuidad” organizadas por el Centro de Investigaciones “María Saleme de Burnichon”, en Noviembre de 2019, en la FFyH, UNC.

[3] Recuerda el texto Queer and now de Sedgwick:“Queer designa aventuras experimentales en los ámbitos de la lingüística, la epistemología, la representación o la política con que se asocia a muchos de quienes a veces nos sentimos identificados (entre otras muchas posibilidades) con denominaciones como pushy femrnes, radical fairies, fantasists, drags, clones, leatherfolk, ladies in tuxedoes, mujeres u hombres feministas, masturbadores, bulldaggers, divas, Snap! Queens, butch bottoms, storytellers, transexuales, bujarrones, reprimidos, hombres que se identifican con lesbianas, o lesbianas que se acuestan con hombres, o gente que es capaz de apreciar, aprender o identificarse con tales” (Sedgwick, 2002, pp. 36-38).